AMDPress.- La empresa de productos de higiene y salud Kimberly-Clark ha finalizado su proyecto logístico en España a través del Centro de Servicios Integrados. El nuevo modelo permite a la compañía concentrar recursos y aumentar el nivel de servicio a la distribución. Se trata de un sistema de gestión de la cadena de suministro que aúna la visión del fabricante y la del operador de transporte y les permite actuar como verdaderos socios estratégicos.

Por un lado, la compañía ha conseguido racionalizar sus costes logísticos para centrarse en un aspecto competitivo como es la distribución. Por otro, el operador logístico optimiza su flota, almacenes y envíos, y consigue rentabilidad y eficiencia en el transporte de los productos de la empresa. Sólo en la Península Ibérica, la actividad de Kimberly-Clark genera anualmente un tráfico de mercancías de 17.000 camiones trailer y 40.000 albaranes.

El proceso comenzó hace cinco años, cuando la compañía estaba terminando de instalar en Brighton (Reino Unido) el llamado Centro de Servicios Integrados (CSI), que centraliza la gestión de toda la cadena de suministro europea. Se trata de un macro-sistema de gestión informática que, con previsiones de venta reales, posibilita que la compañía planifique el volumen exacto de distribución de sus productos para poder dar previsiones fiables al operador de transporte con un margen de entre tres y cinco días laborables, con las consiguientes ventajas que esto conlleva.