Aral Digital.- Las empresas usuarias de tecnología RFID han afirmado, en el Encuentro Tecnológico organizado por el Instituto Tecnológico del Embalaje, Transporte y Logística (ITENE), que se acerca ya la caducidad del código de barras, o al menos que pueda desplazarlo o complementarlo en los próximos años.

En la cita, a la que asistieron alrededor de 100 empresas de toda España, se ha tratado la revolución tecnológica que permite a las empresas controlar la calidad y el estado de sus productos durante toda la cadena de distribución.

Así, el objetivo principal del encuentro era dar a conocer los avances en la investigación y poner ejemplos prácticos de aplicaciones RFID para controlar la trazabilidad en sectores como el alimentario, el cosmético, el químico o el farmacéutico.

Uno de dichos ejemplos es el de Grupo Leche Pascual, quien espera implantar etiquetas de radiofrecuencia en todos sus envases y embalajes a partir del mes de marzo para mejorar la trazabilidad de sus productos, aunque, desde el año 2004, esta empresa utiliza ya la tecnología RFID para el seguimiento de la temperatura en algunos envases, así como del transporte refrigerado a Canarias y Baleares.

La implantación de las etiquetas inteligentes dará la información necesaria a la empresa para conocer en cada momento qué está ocurriendo con su mercancía y tener la seguridad de que no se ha estropeado, manipulado, es decir, de la calidad de su servicio, así como le evitará tener errores en la cantidad de carga de realizada para su distribución.

Grupo Leche Pascual aseguró que, gracias a la aplicación de esta tecnología, esperan ahorrar hasta 4 millones de euros tras hacer una inversión bastante inferior tanto en fábrica, como en la distribución.

Los investigadores de ITENE, Jorge Bruixola y Nuria Herranz, aseguraron que la tecnología RFID, aplicada al envase y embalaje, forma una buena y rentable relación aunque “las barreras que hay que superar son las del coste e integración en el sistema”. Pero los nuevos desarrollos de soluciones a menor coste permitirán, a su juicio, “la aplicación global al embalaje y la aplicación al envase secundario no reutilizable (film) y al primario (bandeja con alimentos por ejemplo) en el corto y medio plazo”.

La tecnología de identificación por radio frecuencia (RFID) es un método electrónico que permite asignar un código de identificación a un producto, y usar ese código para identificar o acceder a información adicional sobre el mismo. No se necesita línea directa de visión para leer las tarjetas, sino que esta operación se realiza de forma remota.