Tenemos equipos formados por grandes profesionales. Son equipos excelentes. Pero la empresa sigue estancada. ¿Por qué?
Este es uno de los principales retos al que se enfrentan muchas organizaciones en un mercado altamente competitivo como el actual, en el que la capacidad de innovar y de identificar nuevas oportunidades de negocio es esencial a la hora de asegurar un crecimiento a largo plazo.

En este contexto, es imprescindible conectar departamentos, o lo que es lo mismo, avanzar hacia un nuevo modelo de colaboración entre los diferentes equipos dentro de la compañía. Se trata, en definitiva, de que perfiles profesionales muy diferentes entre sí cooperen en sus tareas diarias con el fin de ofrecer nuevos espacios para el debate y poner en común enfoques diversos, permitiendo así generar nuevas ideas e identificar nuevas oportunidades de negocio que de otro modo no se podría detectar.

"Compartir experiencias, datos y enfoques contribuirá a diseñar campañas más eficientes, lo que repercutirá positivamente en las cifras de negocio"

En Estados Unidos una gran compañía farmacéutica observó que sus equipos de ventas y de marketing prácticamente no interactuaban. Para invertir esta situación, decidieron adoptar una medida tan "sencilla" como la de cambiar las máquinas de café. De una pequeña cafetera para cada seis empleados, pasaron a otras de gran capacidad para cada 120. Qué pérdida de tiempo, ¿verdad? Pues lo cierto es que no lo fue. Los trabajadores se veían obligados a desplazarse para tomar sus cafés a lo largo del día y por el camino hablaban con gente de otros departamentos. Mientras disfrutaban de sus cafés seguían conversando… En definitiva, se creaban nuevos puentes y se retomaban otros que habían sido "abandonados". El resultado de este cambio en el entorno de trabajo no se hizo esperar y las ventas aumentaron en un 20%.

Está claro que la solución no siempre pasa por cambiar las máquinas de café, existen otras medidas originales y efectivas. No estamos hablando de la "newsletter mensual" por email, sino que hay que buscar la forma de establecer relaciones de confianza duraderas. Ya no es suficiente con fomentar la colaboración dentro de un mismo equipo -el llamado team building-, sino que es necesario ir un paso más allá y tender puentes entre departamentos, bridge building. Y lo que es aún más importante, hay que hacerlo a todos los niveles y no solo entre los jefes de equipo, que es lo que sucede en muchas ocasiones.

Pongamos ahora el ejemplo de una empresa de tamaño medio con 50 trabajadores distribuidos en dos plantas contiguas de un mismo edificio, en la que, pese a la proximidad física, los equipos prácticamente no se conocían. En cada planta había un par de mesas vacías, por lo que se decidió que cada persona trabajara desde la "otra planta" durante medio día cada quincena. El hecho de estar físicamente allí hizo que hablaran, se conocieran, y entendieran sus retos mutuos. Pasaron de ser desconocidos en la misma empresa a colaborar identificando clientes potenciales.

Crear esa confianza, sin embargo, no es algo instantáneo. Se necesita tiempo. Por ello, es importante adoptar una estrategia que en una primera fase permita que la gente abra los ojos a la colaboración, para después trabajar y reforzar esa esas sinergias entre equipos.
Sin duda, los mejores avances o innovaciones se producen cuando las personas de dos departamentos muy distintos colaboran directamente. No se trata solo de cooperar en un proyecto determinado, sino de compartir inquietudes, retos e incluso logros.
En el sector del gran consumo es posible encontrar un claro ejemplo de la necesidad de tender puentes entre los departamentos de marketing y supply chain. En un momento en el que el consumidor se guía cada vez más por el precio en su decisión de compra, y en el que fabricantes y distribuidores apuestan por la actividad promocional como palanca de activación de ventas, la efectiva colaboración entre estos dos equipos es clave para asegurar que el producto llegue al lineal de forma eficiente.

Y es que si no existe una correcta coordinación entre estas dos áreas, pueden llegar a producirse errores de abastecimiento que repercutirán de forma negativa en las ventas y en la imagen de fabricantes y distribuidores. Por tanto, es imprescindible promover canales de comunicación que permitan que cada departamento entienda las problemáticas y dificultades que enfrenta el otro: un jefe de producto debe ser consciente de los efectos que tienen sus decisiones sobre el área de logística, que a su vez debe ser capaz de entender las necesidades del departamento comercial y dar una respuesta rápida. Asimismo, compartir experiencias, datos y enfoques contribuirá a diseñar campañas más eficientes, lo que repercutirá positivamente en las cifras de negocio. Por todo ello, podemos concluir que además de contar con grandes profesionales, necesitamos que nuestra empresa conecte regularmente las diversas perspectivas de sus colaboradores para poder mejorar e innovar.