Tendemos a pensar que el gran consumo y la alimentación se limitan a grandes superficies y algunas de las mayores compañías en España. Sin embargo, ambos sectores, esenciales para nuestras día a día y que conjuntamente aportan casi el 10% del PIB nacional, se sustentan por un gran tejido de comercios regentados por pequeños empresarios y autónomos. Como el resto de sectores económicos en España, el pequeño comercio se encuentra ante uno de los panoramas de mayor incertidumbre de los últimos años. Obligados a minimizar o incluso parar por completo sus actividades, se han visto especialmente afectados por los cambios constantes de hábitos de consumo que está habiendo en las últimas semanas.

“Durante las crisis surgen las mejores ideas. Es el momento de levantarse y demostrar una vez más que pymes y autónomos son el presente y futuro de la economía española”

A pesar de que la situación económica actual no invita al optimismo, empresarios y autónomos tienen la oportunidad de adaptarse a los nuevos hábitos de consumos y garantizar la supervivencia de sus negocios. Desde Level UP, proponemos una guía de buenas prácticas para empezar a plantear desde hoy mismo cómo aprovechar para relanzar tu empresa:

● El objetivo principal es la supervivencia económica

Es necesario hacer un análisis profundo de los gastos y reducir al mínimo todos aquellos costes que no sean indispensables. De cara a los clientes, también hay que implementar soluciones que frenen la pérdida de ingresos, como por ejemplo la creación de campañas de descuentos temporales, que a largo plazo también puede servir para atraer a nuevos clientes.

● Perder el miedo a reinventarse Adaptarse o morir

Puede sonar atrevido, pero muchos negocios se van a encontrar en una situación parecida. Es importante mantener la mente abierta y asimilar que, si la actividad no prospera tras el confinamiento, es momento de replantear el negocio o incluso cambiarlo del todo.

● La fuerza de un negocio reside en la base de datos

El confinamiento ha limitado el contacto con los clientes más fieles, pero la distancia no debe impedir mantener la comunicación. Además, en el contexto actual, estos clientes pueden ser una buena opción para hacer testeos piloto de nuevos productos o servicios. Un cliente fiel siempre será mejor altavoz de un negocio que cualquier estrategia de captación.

● Conoce la opinión interna de tu empresa

El confinamiento ha sido un periodo psicológicamente muy duro para todos. No hay que olvidar que antes que trabajadores, somos personas, por lo que hay que saber qué piensan y sienten los trabajadores para poder continuar con el día a día del negocio de la mejor manera posible.

● Las nuevas tecnologías son el nuevo mejor aliado

En 2020, no poder salir de casa ya no es una excusa para no vender. El confinamiento puede ser una gran oportunidad para lanzar campañas online que expandan las facturaciones de las empresas. Las redes sociales nos permiten estar en contacto con los clientes y aprovechar para alcanzar nuevos. Además, plataformas como WhatsApp o Telegram ya se han adaptado a los comercios con versiones exclusivamente creadas para vender y atender peticiones de forma telemática.

● No repetir los errores de 2008

Quedarse parado como hicieron muchos en 2008 no servirá de nada, pues nos encontraremos ante un panorama completamente diferente al que dejamos en marzo. Las empresas que se hundieron hace poco más de una década son las que no reaccionaron a tiempo. Es el momento de seguir pensando en el negocio y buscar soluciones.

● Volver con el “Efecto Wow”

Se llama “Efecto Wow” a la capacidad de crear experiencias únicas y memorables para el cliente y destacar entre la competencia. Hay que estar preparado para regresar de la forma más impactante posible. Volver a la actividad cotidiana demostrando que el negocio es único es una excelente manera de asegurarse un buen futuro a largo plazo.

Durante las crisis surgen las mejores ideas. Es el momento de levantarse y demostrar una vez más que pymes y autónomos son el presente y futuro de la economía española.