Los productos frescos se encuentran en el punto de mira estratégico de la distribución. Lejos de aportarle alta rentabilidad, estos productos son una pieza clave porque generan tráfico en sus tiendas y fidelizan a su clientela. Sin embargo, la mayor tendencia de realizar la compra de frescos en el canal dinámico, que resta volumen al canal tradicional, está suponiendo una contracción generalizada del mercado (de casi un 5% en valor respecto a 2013).

Y es que la cantidad de producto fresco que compramos en la gran distribución es sustancialmente inferior a la que compramos en el especialista, bien sea porque no encontramos el producto, la calidad buscada, o la confianza de un vendedor que nos asesore. Los consumidores son cada vez más exigentes en la calidad de los frescos a la hora de elegir su lugar de compra, así que las cadenas se enfrentan al doble reto de igualar al especialista tanto en la calidad de sus productos como en el hábito de compra que éstos generan.

Carne, la sección más popular pierde hábito

Dentro de la cesta de perecederos, la carne fresca sigue siendo la categoría más importante, con un 26% del gasto total. El 90% de los españoles consume algún tipo de carne fresca, un promedio de 4 veces a la semana. La elige por practicidad y por placer, mientras que la salud sigue siendo su asignatura pendiente: este motivo sólo está presente en el 10% de las ocasiones, frente al 17,6% del promedio de los alimentos que consumimos. En cuanto a modos de cocción, la falta de tiempo para cocinar y la búsqueda de practicidad llevan al consumidor a prepararla a la plancha en el 44% de las ocasiones, frente al 22% de las veces que se guisa.

El tipo de carne más consumida es la de ave (supone el 42,2% del volumen del mercado y el 31% del valor), seguida del cerdo (29% en volumen y valor), y el vacuno (15,5% volumen y 24,4% en valor). 

Pese a ser uno de los productos más habituales en las mesas de los españoles, está perdiendo hábito de consumo y ha retrocedido un 3% en volumen y en valor en el último año. Esta reducción de la compra se debe a una menor frecuencia de compra año tras año, pasando de 57 veces en 2011 a 54 en 2014, y a una menor carga por acto de compra, pasando de los 1,83 kilos a los 1,77 kilos. Los retirados son el target que explica la mayor parte de la contracción en la compra de carne fresca, con el consiguiente decrecimiento de su canal preferido, el tradicional y especialista.

Entre las cadenas del canal moderno, Hiper Carrefour es la mejor valorada en la sección de carne por sus consumidores, y es la que más crece ganando sobretodo de transferencias con el canal tradicional.

Puede leer el artículo completo en el nº 1622 de la revista ARAL.