Lo que estamos viviendo estas últimas semanas es algo inédito que pasará a formar parte de la historia, marcando un antes y un después en nuestra percepción de la vida y del entorno. Se trata de un punto de inflexión, de un giro argumental en la trama de nuestras vidas que está provocando cambios en nosotros mismos, en nuestra forma de pensar y de actuar y que, como consecuencia, va a provocar cambios notables en la forma de trabajar de numerosas empresas. Unos cambios que, siempre que sea posible, pueden ser el motor de una transformación y un crecimiento muy valioso.

La crisis sanitaria causada por la Covid-19 no ha impactado con la misma intensidad en todos los sectores, pero todos y cada uno de nosotros nos hemos visto obligados a adoptar medidas para paliar sus efectos. Cada empresa ha puesto sus esfuerzos donde ha considerado más necesario teniendo en cuenta sus objetivos y su situación particular. Pero lo cierto es que ha existido una importante unanimidad en las preocupaciones que han invadido a las empresas que nos dedicamos al Gran Consumo y cuyo lema principal fue el de continuar operando para dar respuesta a todos los ciudadanos que esperaban tanto de nuestra parte. 

Tengo la suerte de trabajar para Mars, una empresa cuya esencia se define por las personas que la componemos. Esta vez nos tocó demostrarlo, por lo que pusimos el foco 100% en los trabajadores, como la parte esencial de nuestra actividad y una pieza fundamental para nuestros resultados. Nuestro objetivo desde el minuto uno ha sido priorizar su seguridad y bienestar. Por ese motivo, hemos puesto toda nuestra voluntad y nuestros recursos en prevenir la propagación del virus entre nuestros trabajadores y así cuidar de nuestras comunidades.

“En estos tiempos donde la incertidumbre se apodera de todos nosotros, lo más importante es permanecer lo más cerca posible de nuestros empleados, asumiendo la transparencia como herramienta fundamental”

Por eso, al igual que numerosas empresas, el teletrabajo se ha apoderado de nuestras oficinas. En Mars, como muchas otras grandes empresas, ya llevábamos años practicando el teletrabajo como una opción de flexibilizar nuestras jornadas de trabajo, pero esta nueva forma de trabajar nos ha demostrado que debemos estar preparados no únicamente en cuanto al nivel de digitalización y tecnología, sino también en lo que se refiere al vínculo que existe entre la empresa y sus trabajadores. En estos tiempos donde la incertidumbre se apodera de todos nosotros, lo más importante es permanecer lo más cerca posible de nuestros empleados, asumiendo la transparencia como herramienta fundamental. Si la empresa mantiene una comunicación transparente y aporta soluciones y respuestas es mucho más fácil establecer relaciones sanas basadas en la confianza. Nuestra premisa ha sido la de comunicar de forma constante y continuada, aunque eso significase explicar cada paso que des, siempre con mensajes humildes de “aprendemos mientras caminamos”. 

Durante estas semanas hemos volcado nuestro apoyo en aquellos empleados que han convertido sus casas en oficinas para teletrabajar, con nuevas herramientas que hemos ido desarrollando, así como en los equipos de ventas que desde el primer día decidimos mantener en casa ofreciéndoles capacitaciones en línea y seminarios web para mantenerlos activos y, por último, en los trabajadores de nuestras fábricas, que han seguido operando para garantizar que nuestros productos siguen disponibles para los consumidores y sus mascotas. En este sentido, es oportuno aprovechar para reconocer el mérito al esfuerzo y el trabajo que han demostrado los más de 2,6 millones de trabajadores del sector de la alimentación y del gran consumo. Un sector del que la sociedad ha tomado una mayor consciencia de su trascendencia durante la pandemia y que seguirá siendo fundamental para superar cualquier obstáculo que surja en el futuro.

“La pandemia, al igual que debemos tomarla como una oportunidad de crecimiento, de adaptación, de preparación, como una prueba de fuego para nuestra empresa y nuestros trabajadores, también ha sido una oportunidad para ver aflorar la parte más solidaria de nuestra sociedad”

Ahora bien, hay algo que no puede ser ignorado, y son las consecuencias a esta crisis, aparte de las evidentes. La caída de las ventas, pero especialmente de los beneficios, es algo evidente. En el caso concreto del sector de alimentación, estamos teniendo que enfrentarnos a la caída, durante estas últimas semanas, del canal impulso. Una realidad evidente e incontrolable dado que todas aquellas empresas que nos encontramos dentro del sector del dulce dependemos, en parte, de las ventas que se realicen en este canal, es decir, en quioscos, tiendas de snacks, pequeños comercios de alimentación y, en definitiva, en establecimientos que generalmente han permanecido cerrados durante estas semanas. Esta situación no nos desanima (más allá de la solidaridad con estos comercios y sus trabajadores), todo lo contrario: nos hace estar más alerta y más fuertes de cara al regreso a la nueva normalidad. Esa nueva normalidad tan esperada por todos en la que queremos volver a formar parte de los momentos de ocio que nuestros consumidores están deseando vivir de nuevo. 

La pandemia, al igual que debemos tomarla como una oportunidad de crecimiento, de adaptación, de preparación, como una prueba de fuego para nuestra empresa y nuestros trabajadores, también ha sido una oportunidad para ver aflorar la parte más solidaria de nuestra sociedad. Nos hemos organizado para afrontar una situación extrema y hemos construido, sin quererlo, una sociedad más solidaria y justa. En este sentido, numerosas empresas se han sumado a la causa y han donado grandes cantidades de dinero, de producto o han aportado su granito de arena transformando su producción habitual en material médico. 

En Mars hemos tenido la suerte de poder llevar a cabo una donación de más de 18 millones de euros para apoyar a todos esos colectivos más vulnerables. A nivel internacional, a través de la ONG Care International, del Programa Alimentos del Mundo de las Naciones Unidas y de la ONG Humane Society International. Y en lo que respecta a España, hemos donado 15.000 euros a la Cruz Roja y repartido más de 80.000 productos a distintos hospitales de todo el territorio español. 

No hay ninguna duda de que esta pandemia marcará un antes y un después en todos nosotros y debemos intentar, con todas nuestras fuerzas, absorber todo lo positivo que esta situación pueda aportarnos. Hemos aprendido que nuestro sector nunca se para del todo, que tenemos que estar preparados siempre para un cambio inesperado y que cuando esto suceda, lo más importante es que trabajemos juntos para encontrar la calma, para comunicar de forma clara y transparente y, sobretodo, para cuidarnos.