Está claro que estamos pasando por un momento de cambio, de adaptación, de repensar y de analizar cómo será el futuro de las diferentes áreas económicas. En este sentido, los sectores de la alimentación, la restauración, el gran consumo y la distribución se encuentran en plena metamorfosis. ¿Cómo será la producción de alimentos? ¿Cómo cambiará la experiencia de comprar productos en un supermercado? o ¿Cómo consumiremos en los hogares conectados y en los restaurantes en un futuro no tan lejano? 

“¿Cómo será la producción de alimentos? ¿Cómo cambiará la experiencia de comprar productos en un supermercado? o ¿Cómo consumiremos en los hogares conectados y en los restaurantes en un futuro no tan lejano?“

En The Valley tenemos el compromiso de “repensar” periódicamente un sector económico con el objetivo de divulgar su estado actual y las previsiones de futuro entorno al mismo, para que tanto el público general como los distintos players del sector puedan conocer las tendencias y aprovecharlas para innovar. Este proyecto se llama “Rethink” y nuestro sector más reciente es “Food & Restaurants”. 

En línea con esta iniciativa hemos desarrollado el informe “Rethink: Food & Restaurants”, en el que analizamos las tecnologías más disruptivas que están transformando el sector, que según concluye el informe, se dirige hacia un contexto en el que la tecnología y la conectividad son protagonistas. Las estrategias de customer experience reinan en los puntos de venta físicos y los nuevos modelos de negocio se inspiran en la economía circular.

El punto de partida es la producción de alimentos, etapa en la cual la investigación y la innovación están ya completamente integradas. La tecnología está al servicio de la alimentación en todo lo relativo al diseño de productos y en la producción de alimentos más sanos y sostenibles. Vemos cómo van apareciendo nuevos alimentos creados en Food Labs, y espacios de trabajo dedicados a la innovación alimentaria y la gastronomía digital, que proponen alternativas innovadoras a la nutrición habitual.

De la misma forma que se revoluciona la producción de alimentos, la tecnología está impactando también en la oferta y la demanda. El objetivo ahora es ofrecer productos más convenientes y eficientes que cumplan con las necesidades de los usuarios, y, para ello, las empresas han comenzado a diseñar y crear nuevos productos y servicios individualizados, bajo demanda y conectados.

La alta demanda de servicios a domicilio, fruto de los cambios de hábitos y consumo de la sociedad, ha dado lugar al auge de las Dark Kitchen, cocinas centradas en exclusiva a la preparación de pedidos a domicilio. También, aparecen restaurantes “delivery-only”, que solo funcionan con servicios de entrega y no necesitan grandes instalaciones ni centros para atender a sus clientes. Esta misma tendencia on-demand trae al mundo de la restauración la “influencia Netflix”, que significa, recibir alimentos a cambio de un fee periódico, es decir, bajo un modelo de suscripción. De forma fácil, personalizada, conveniente y con tarifa plana se pueden recibir kits de comida preparada a domicilio.

“Los supermercados incluyen robots que realizan labores de reposición de productos o de limpieza; y el punto de venta, las cafeterías y restaurantes, diseñan sus espacios pensando en que sean “instagrameables””

De cara a futuro, el reto del sector pasa por innovar en modelos de negocio y de gestión, automatizar procesos y optimizar la experiencia del cliente. Uno de los ejemplos más claros de esta tendencia son los puntos físicos, que están dejando de ser meros punto de venta para convertirse en “centro donde vivir experiencias”. Los supermercados incluyen robots que realizan labores de reposición de productos o de limpieza; y el punto de venta, las cafeterías y restaurantes, diseñan sus espacios pensando en que sean “instagrameables” y aprovechando las tecnologías para crear espacios innovadores donde se pueda, por ejemplo, comer en un local donde todo está impreso en 3D. 

Por último, pero no por ello menos importante, se percibe en el sector de la alimentación y la restauración cómo el compromiso con la sostenibilidad cobra importancia y aparecen nuevos formatos y modelos de negocio inspirados en la economía circular. Se impulsa el respeto con el medioambiente mediante restaurantes zero-waste que tienen un menú fijo que optimiza la previsión de materias primas evitando desperdicios o en supermercados plastic-free que utilizan materiales biodegradables para sus envases. 

También, se comienza a poner en práctica el upcycling, que consiste en aprovechar materiales reciclables para crear productos que tienen un mayor valor que el que tenía el material original, como, por ejemplo, alimentos nutritivos que se cocinan en impresoras 3D con productos que están demasiado maduros para ser vendidos, pero que son perfectamente comestibles. 

Vemos entonces que la revolución del sector tiene su base en 3 factores principales: la irrupción de tecnologías disruptivas; los nuevos hábitos y motivaciones de los consumidores, que buscan vivir de manera saludable y demandan productos y servicios on-the-go, on-demand y de fácil consumo; y, por último, la preocupación medioambiental…. Nos dirigimos hacia un entorno en donde la sostenibilidad, la tecnología y el consumo bajo demanda dibujan el futuro del sector de la alimentación y la restauración.