En España, el exceso de peso afecta a dos de cada tres adultos y uno de cada tres niños. Si no se aplican medidas radicales, las tendencias indican que las cifras seguirán aumentando. La progresiva adopción de una dieta occidental, caracterizada por el consumo excesivo de calorías, bebidas azucaradas, carnes rojas y alimentos ultra-procesados, es el principal factor responsable de la epidemia de obesidad y enfermedades no transmisibles asociadas a la misma que, en los casos más graves, puede suponer una reducción de la esperanza de vida de hasta 10 años.

La amplia disponibilidad de bebidas azucaradas y alimentos ultraprocesados, a precios asequibles y promocionados agresivamente, influye poderosamente en los hábitos alimentarios de la población. Para atajar la epidemia de obesidad, son imprescindibles políticas alimentarias decididas, de efectividad probada, que modifiquen los entornos alimentarios para hacerlos más saludables, y Nutri-Score es una de las herramientas básicas para avanzar en esa dirección.

Además de garantizar el derecho de la población a una información fiable y comprensible, es un sistema eficaz para ayudar a los consumidores a orientar sus decisiones de compra hacia opciones más saludables. Pero no nos engañemos, ante un problema multifactorial, complejo y de gran magnitud, como la epidemia de la obesidad, se necesita una batería de medidas integradas, con una lógica comprehensiva de la multiplicidad de causas, con sus intrincadas conexiones, que están detrás de la misma. Desde el grupo de nutrición de la Sociedad Española de Epidemiología, hemos propuesto cinco políticas prioritarias para promover entornos alimentarios saludables en España, bajo el acrónimo PODER

  1. Publicidad: regulación de la publicidad de alimentos y bebidas no saludables dirigida a menores por todos los medios y prohibición de patrocinios de congresos o eventos deportivos y avales de asociaciones científicas o profesionales de la salud.
  2. Oferta: promoción de una oferta 100% saludable en máquinas expendedoras de centros educativos, sanitarios y deportivos.
  3. Demanda: implantación de un impuesto, al menos del 20%, a las bebidas azucaradas, acompañado de subvenciones o bajadas de impuestos a alimentos saludables y disponibilidad de agua potable a coste cero en todos los centros y espacios públicos. 
  4. Etiquetado: aplicación efectiva del Nutri-Score mediante el uso de incentivos, regulación y mecanismos de contratación pública.
  5. Reformulación: reformular los acuerdos de reformulación con la industria con objetivos más ambiciosos y de obligado cumplimiento.

El Nutri-Score constituye una herramienta transversal de salud pública, al permitirnos distinguir entre alimentos procesados malos y buenos o, dicho de otro modo, saludables o no. Una dieta equilibrada y saludable es aquella basada en el consumo frecuente de verduras, frutas, harinas integrales, legumbres, frutos secos y grasas insaturadas (aceite de oliva), y moderado de pescado, huevos, carne de ave y lácteos bajos en grasa. Lo más saludable es basar nuestra dieta en este tipo de productos frescos, sin procesar, que no precisan etiquetado; pero cuando incorporamos algún producto procesado, Nutri-Score nos permite identificar dentro de cada categoría alimentaria, los saludables, como un yogur natural sin azúcares ni edulcorantes artificiales añadidos, de los que no lo son, como unas natillas de chocolate, una bebida láctea edulcorada o un queso cremoso, todos ellos productos lácteos muy grasos o azucarados.

"Además de garantizar el derecho de la población a una información fiable y comprensible, es un sistema eficaz para ayudar a los consumidores a orientar sus decisiones de compra hacia opciones más saludables"

Sin embargo, existen excepciones en las que Nutri-Score puede otorgar una calificación en apariencia favorable (A o B) a productos que no aportan ningún valor nutricional o con efectos perjudiciales para la salud, como los refrescos light. Por ello, desde la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS) hemos propuesto considerar ingredientes no contemplados en Nutri-Score o usarlo en combinación con el sistema NOVA para penalizar la gradación de los productos ultraprocesados y los que contengan edulcorantes artificiales no calóricos o potenciadores de sabor, con el fin de promover una alimentación basada mayoritariamente en productos frescos. 

La aplicación efectiva de Nutri-Score puede convertirse en una pieza clave de las políticas alimentarias propuestas: 

  • Publicidad: para garantizar el derecho de los menores a crecer en un ambiente sin publicidad de alimentos no saludables y evitar el uso de alegaciones nutricionales y de salud en productos no saludables. 
  • Oferta: para seleccionar la oferta de alimentos y bebidas disponibles en centros escolares, deportivos y sanitarios.
  • Demanda: para que modificar la política fiscal alimentaria, en función de la calidad nutricional.
  • Reformulación: para incentivar la reformulación de los productos procesados.

La aplicación efectiva de Nutri-Score pasa por su implantación obligatoria. Las organizaciones de consumidores europeos han impulsado una iniciativa legislativa ciudadana para elevar esta petición a la Comisión Europea, a la que se ha sumado SESPAS. Los ciudadanos de la Unión Europea con edad para votar en las elecciones al Parlamento Europeo pueden apoyar esta iniciativa en la siguiente dirección: www.pronutriscore.org.

Finalmente, para revertir la epidemia de obesidad y enfermedades no transmisibles asociadas con una alimentación no saludable, las medidas propuestas deberían alinearse con una política agraria común que fomente la producción sostenible de alimentos saludables, principalmente de origen vegetal.