La compañía holandesa de distribución Royal Ahold, que adquirió recientemente el Grupo Superdiplo, tiene previsto facturar 2.000 millones de euros (332.772 millones de pesetas) en España en 2001, según indicó su presidente y director general Cees Van der Hoeven en el Congreso AECOC 2000, que además apuntó la intención de la compañía de "doblar esas ventas en tres años, tanto a nivel español como mundial". Las ventas mundiales del grupo en el presente ejercicio superarán los 50.000 millones de euros (8,319 billones de pesetas). José María Vara, consejero delegado de la compañía en España, señaló que tras la obtención de una talla mínima con la compra de Superdiplo, las adquisiciones futuras "serán muy selectivas, y primaremos sobre todo la calidad de la gestión, de los equipos y de las localizaciones. Estamos en una segunda fase en la que en las futuras compras primará más la calidad que la cantidad". La política de Royal Ahold no pasa por la unificación de enseñas de las empresas que adquiere, sino en el mantenimiento de su carácter local, lo que aporta, según los responsables del grupo de distribución, un mayor valor añadido y mantiene la confianza del consumidor. Ahold prevé haber abierto cuando concluya el presente ejercicio 105 tiendas propias y haber remodelado otras 40, lo que habrá supuesto una inversión de entre 15 y 20.000 millones de pesetas, con lo que pasará a contar con 560 establecimientos en España. Para acometer el crecimiento interno y las futuras adquisiciones en todo el mundo, la compañía holandesa invertirá los 3.500 millones de euros (582.351 millones de pesetas) de cash flow generado a lo largo del presente ejercicio. Por otro lado, Cees Van der Hoeven afirmó que, a largo plazo, Royal Ahold también tiene interés en el mercado de foodservice español, ya que es un sector que aporta un porcentaje de ventas importante a nivel mundial para el grupo.