Aral Digital.- Alberto Ojinaga, que asumirá la dirección general de Caprabo la próxima semana en sustitución de Javier Amezaga, se ha marcado como nuevos retos para la compañía el impulso de la franquicia, con la que prevé crecer por encima del mercado, así como centrarse en la calidad, la variedad y personalización de sus productos, que conviertan a la cadena en el “supermercado del siglo XXI”. Así lo ha explicado hoy, 20 de septiembre, en Barcelona, en el balance de los últimos tres años de gestión en la compañía.

Ojinaga es licenciado en Derecho y en Ciencias Económicas y Empresariales por la Universidad de Zaragoza, Máster en Economía y Dirección de Empresas por Iese, y Máster en Dirección y Gestión de Empresas Audiovisuales por el Instituto de Empresa. Se incorporó a Caprabo en 2005 para asumir la dirección de control de gestión y logística, y antes había trabajado en el Grupo Planeta y en General Motors.

Por otro lado, Javier Amezaga, que se incorporará a la dirección general del Grupo Eroski en 2011, considera que su entrada en Eroski fue “esencial” para revitalizar la compañía. La empresa encara una nueva etapa con perspectivas de crecer por encima del sector gracias a su anunciado plan de franquicias, que contempla la apertura de 100 establecimientos en Cataluña para abrir espacio en el mercado local.

Sobre la situación del mercado de la distribución, Amezaga ha afirmado que 2010 comenzó con una tendencia “moderadamente positiva”, pero en mayo hubo cierta incertidumbre y debilidad del consumo, por lo que “se repiten las cifras de negocio de 2009” en “términos cercanos a cero”. Extrapolando esta situación general a Caprabo, Amezaga ha señalado que la empresa es optimista y realista de cara a 2010, lo que significa que, si bien es “difícil” hacer proyecciones, Caprabo espera crecer más que la media del mercado.

Según Ojinaga, “Caprabo será el supermercado del siglo XXI, una tienda que ofrece calidad, en su sentido más amplio, una oferta altamente personalizada y que comparte valor con la sociedad. Hablamos de un supermercado de nueva generación, donde cabe comprar productos de primeras marcas y donde cabe llenar la cesta sólo con productos de marca del distribuidor”.

Ahora, el objetivo próximo de Caprabo se centra en la apertura de franquicias de menor tamaño, un reto para el nuevo director general, en paralelo al hecho de que se trata de un grupo cooperativo en el que los trabajadores son también copropietarios. Según Amezaga, no se descarta que en algún caso “puntual” la apertura se trate de una reconversión de tienda propia. Los nuevos establecimientos tendrán entre 500 y 600 metros cuadrados. Precisamente la semana que viene tendrá lugar la primera apertura de este tipo, que se trata de una reconversión, en Pineda de Mar (Barcelona).

Ojinaga ha indicado en rueda de prensa que el objetivo no es competir en precio, sino ganar en calidad, oferta personalizada y valores compartidos con la sociedad. En este sentido, Ojinaga ha remarcado los 50 millones de inversión en los últimos tres años, con una facturación de 1.500 millones de euros.