La Comisión Europea, tras la reunión de los expertos del Comité Científico Director, propuso ayer la prohibición durante al menos seis meses de los piensos de origen animal en la alimentación de todo tipo de ganado, en contra de lo mantenido desde el inicio de la crisis de las “vacas locas”. Asimismo se reclamó la retirada de todas las reses de más de 30 meses de edad, que son las que pueden desarrollar la enfermedad. La adopción de estas medidas extremas, que necesitan del respaldo de los quince ministros de Agricultura, que se reunirán con carácter extraordinario el lunes para debatirlas, será sólo temporal y supondrían un coste aproximado de alrededor de un billón de pesetas.