El 90% de las pequeñas y medianas empresas españolas estarán adaptadas al euro antes del 31 de diciembre de 2001, lo que sitúa a España en la media del resto de los países europeos, según la IV Encuesta sobre la Adaptación de la Empresa Española al Euro, elaborada por las Cámaras de Comercio. Esta cifra supone un aumento del 5% con respecto al año pasado.

De los resultados de la encuesta se deduce también que los empresarios estiman que necesitarán entre dos y tres meses para realizar la adaptación y que ello les supondrá un coste aproximado de entre 1.502 y 6.010 euros (250.000 y 1.000.000 de pesetas). El sondeo revela también un notable incremento de adaptación con respecto a los datos de 1999, en los que se indicaba que sólo el 11% de las pymes españolas se habían incorporado al euro. Así, a principios del año 2001, el 36% de las empresas afirmaba estar adaptado.

No obstante, con respecto al año 2000 se detecta un ligero estancamiento que se registra, principalmente, en el pequeño comercio y los servicios; frente a las empresas industriales, quienes muestran más optimismo y mejor grado de adaptación. Este leve retroceso se debe, según las Cámaras, a que los empresarios, al comprobar que la adaptación es “algo más complicada de lo que podían imaginar”, reconsideran su respuesta.

El grado de adaptación al euro disminuye en función del menor tamaño de la empresa. Así, el 32% de las pymes que tienen una plantilla de entre 1 y 9 trabajadores ya han incorporado el euro a su actividad diaria.

Además, son estas las empresas que más necesidades de información y asesoramiento tienen. En cuanto a los precios, al menos 56 de cada 100 pymes españolas los tienen ya expresados en pesetas y en euros, frente al 49% del año anterior.

En este sentido, los empresarios estiman que los precios de sus productos no se verán afectados por la introducción de la moneda única, y sólo un 18% prevé un ligero repunte de los mismos a partir de su entrada física.

El 57% considera que la introducción del euro traerá consigo más ventajas que inconvenientes. Los principales problemas que observan para llevar a cabo su adaptación son, por orden de importancia, el redondeo, la contabilidad, la informática y la conversión de precios.