Durante el pasado ejercicio, el volumen de ventas de turrones y mazapanes se incrementó un 7,9%, debido al buen comportamiento registrado tanto en el mercado nacional como por las exportaciones, que según la Asociación Española de Fabricantes, se han consolidado como una importante vía de crecimiento para el sector. Pero el ascenso en las ventas no se reflejó en la facturación del sector, que en el pasado ejercicio se mantuvo estable en torno a los 38.000 millones de pesetas, una circunstancia que la patronal atribuye al descenso de los precios del turrón, tras la buena cosecha de la almendra. En cuanto a las previsiones para la presente campaña de 2000, según la Asociación Española de Fabricantes, se prevé que sea buena y que se consoliden los incrementos de ventas que se lograron en 1999. Un factor a destacar es el encarecimiento de la almendra, que ha aumentado considerablemente debido a la escasez de este fruto seco.