Los Estados miembros de la Unión Europea han dado su visto bueno a la puesta en marcha, a partir de enero del año 2002, de un etiquetado obligatorio completo de la carne de vacuno. Una mayoría de países acepto la propuesta de la presidencia portuguesa, cuyo objetivo era conseguir el equilibrio entre los intereses de algunos países como Francia y Alemania, deseosos de aplicar esta medida lo antes posible, y la propuesta inicial de la Comisión Europea, que había propuesto el año 2003. Los quince tendrán que convencer ahora al Parlamento Europeo, que en su dictamen aprobado la semana pasada se pronunció a favor de septiembre de 2001.