Tal y como anunció el pasado jueves la patronal del sector Confecarne hoy se ha detenido la actividad de la mayoría de los mataderos de vacuno y ovino de Castilla y León, como medida de protesta ante la falta de repuestas de la Administración a la crisis que padece el sector por la Encefalopatía Espongiforme Bovina (EEB). Según sus cifras, el seguimiento del paro ha sido seguido por 36 mataderos, lo que representa más del 85% del sacrificio de vacuno, ovino y caprino de la región. El sector demanda así solución a los problemas y dificultades que les ha planteado la normativa recientemente aprobada por la EEB y especialmente en cuanto a la retirada de los MER (materiales específicos de riesgo) y los nuevos certificados que se exigen a los ganaderos. Según Confecarne al paro se han sumado también mataderos de vacuno del País Vasco. Asimismo, la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) ha anunciado que esta semana se iniciarán movilizaciones con carácter indefinido. Según sus cifras el sector de vacuno ha registrado unas pérdidas de 15.000 millones de pesetas a causa de la caída de los precios, una cantidad a la que hay que sumar otros 8.500 millones de pesetas de los costes derivados de la retirada de animales muertos y los 9.000 millones anuales de la retirada de los MER. Por otra parte, las autoridades de Australia y Nueva Zelanda han decretado el cierre de sus fronteras al vacuno europeo, con lo que el número de países que ha optado por restringir las importaciones procedentes de la UE asciende a 18. Estos países absorbieron el pasado año el 52% de las exportaciones comunitarias de vacuno.