Aral Digital.- Eroski, tras la reunión de su Asamblea General, ha aprobado el proyecto EMES, que supone extender a la totalidad de su plantilla (más 52.000 trabajadores) la futura participación en la propiedad, en los resultados y en la gestión de la empresa. Tras un proceso de más de dos años de estudio y debate internos, Eroski convierte en cooperativistas a todos sus empleados (antes lo eran unos 14.000), lo que la transforma en la mayor empresa cooperativa del mundo.

La aprobación del texto faculta la futura transformación de las sociedades anónimas integrantes de Grupo Eroski en sociedades cooperativas. El cambio se promueve con el solo propósito de ofrecer a sus trabajadores por cuenta ajena la promoción al estatus de cooperativistas propietarios y extender al conjunto de la plantilla la condición sociolaboral propia de los trabajadores de la cooperativa Eroski.

La cooperativa Eroski promueve, como sociedad matriz, la constitución de las cooperativas mixtas de las que Eroski será miembro con el resto de los trabajadores que voluntariamente se hagan socios. En esta nueva realidad de diseño cooperativo, Eroski seguirá siendo la sociedad referencia, y se reserva en exclusiva las facultades para decidir sobre su objeto social o la ubicación de su sede; asimismo, seguirá siendo miembro de la Corporación de Mondragón.

El proceso que ahora se inicia tras la aprobación del nuevo modelo empresarial cooperativo del Grupo se hará de modo escalonado, con un calendario a confeccionar y que concluirá en los próximos años.

El proyecto aprobado mantiene la condición societaria de Eroski Sociedad Cooperativa como una cooperativa de consumo, así como “la actual unidad de dirección en las decisiones comunes”. Por su parte, el director general de Eroski, Agustín Markaide, aseguró que se sienten “satisfechos y orgullosos” de la decisión tomada. Además, explicó que se ha renovado el compromiso de la cooperativa con Corporación Mondragón y “con la sociedad vasca de la que formamos parte activa”.