AMDPress.- La salud junto al ahorro de tiempo y esfuerzo son dos de las razones más valoradas por las amas de casa españolas a la hora de escoger el menú para su familia, según el estudio FamilyfoodPANEL de TNS Worldpanel. Asimismo, las familias con niños de 0 a 4 años y los adultos de más de 65 son quienes más optan por los productos saludables.

Los productos que se compran para los niños por considerarse un alimento saludable son superiores en el 15% respecto a otros grupos de edad; por su parte, en los mayores de 65, la elección por este motivo es un 7% superior a la media. En el lado opuesto se encuentran los jóvenes y adultos de 15 a 34 años con la elección de alimentos por su componente saludable, situados en el 6 y el 7% por debajo de la media de la población. Del estudio se deduce que las mujeres consumen más por criterios de salud que los hombres, especialmente las de 15 a 34 años y las de más de 65.

Por grupos familiares, los retirados (con el 24,2%) y las familias con hijos pequeños y medianos (17,1% y 21%, respectivamente) son los que más tienen en cuenta la salud a la hora de configurar su cesta de la compra. Mientras tanto, los independientes, sean jóvenes o adultos, reconocen prestar menor atención a la salud en este sentido con el 1,4% y el 2,8%, respectivamente.

Sin embargo, el concepto “saludable” varía en los dos grupos familiares que más cuidan su dieta. Así, mientras que en las familias con niños destaca el consumo de productos “sanos” como cereales, yogures o zumos de fruta; en las familias de más edad y sin niños se decantan por otros productos como legumbres, ensaladas y verduras, pescado, sopas, cremas y purés, fruta o infusiones.

En cuanto a los productos considerados menos sanos por el consumidor destacan las patatas fritas y aperitivos, chocolate, foie gras y paté, tartas, bollería y refrescos; con un consumo elevado en las familias jóvenes o con niños. Asimismo, son considerados poco sanos las tartas y pasteles, los frutos secos y los huevos, más consumidos en las familias mayores o sin niños.

Respecto al consumo por hogares, el estudio refleja la existencia de cinco categorías: los hogares saludables tradicionales (que representan el 20%); los saludables modernos (10%); los indiferentes (26%); los festivos (6%) y los prácticos (38%). Las razones que aduce cada grupo a la hora de consumir son, respectivamente: “Siempre ha sido sano”; “Lo mejor para mis hijos”; “Me preocupa el precio”; “Alimentarse puede ser divertido”; y “Rápido y cómodo”.