En la última junta de accionistas de Azucarera Ebro Agrícolas, celebrada el pasado lunes 10 de abril, el hasta entonces presidente Vicente de la Calle, presentó su dimisión, tras muchos meses de enfrentamiento con las Cajas de Castilla y León, propietarias del 20% del capital de Ebro. Éstas apoyadas por otros dos de los principales accionistas, la francesa Saint Louis (propietaria del 21,29%) y la dirección general de Patrimonio (que controla el 10% a través de Mercasa y Alycesa) forzaron la renuncia de De la Calle, que fue acompañada de la dimisión de siete consejeros más, cuatro de ellos independientes. Tras la junta general de accionistas se reunió el nuevo consejo, en el que se nombro presidente a José Manuel Fernández Norniella, actual presidente del Consejo Superior de Cámaras de Comercio. Según detalló ayer la empresa a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), la nueva Comisión Ejecutiva del Consejo de administración de la compañía estará formado, además de por el nuevo presidente Manuel Fernández, por Félix Pastor Ridruejo de Caja Duero, Pierre Moraillon del grupo francés Saint Luis, Laureano Roldán del grupo Kio y de Manuel Cervantes Barcaza de Patrimonio. En las próximas semanas, el consejo de administración nombrará un consejero delegado como primer ejecutivo de la compañía.