El grupo Inditex tiene previsto acelerar el ritmo de apertura de sus tiendas en todo el mundo en lo que queda de año, para alcanzar su objetivo de abrir 175 establecimientos en 2001. De momento, la compañía que preside Amancio Ortega ha inaugurado 74 puntos de venta este año, y pretende abrir otro centenar en los últimos meses del año, coincidiendo con los inicios de las campañas de temporada y con la entrada de la nueva cadena de moda íntima, Oysho, que se lanzará con 17 tiendas en España y Portugal.

La cadena Bershka, creada en 1998, es la que más establecimientos ha inaugurado en lo que va de año, con la apertura de 24 de las 35 tiendas que tenía proyectadas. La siguiente firma que más establecimientos ha inaugurado en 2001 es Zara, que comenzó el año con su entrada en Holanda y posee ya más tiendas ubicadas en el mercado exterior (247) que en España (218).

Una de las aperturas más recientes de Zara se ha ubicado en el mismo centro de Madrid, en la calle Preciados. Este establecimiento se encuentra entre los de mayores dimensiones de la cadena, con 3.000 metros cuadrados distribuidos en seis pisos, de los que cinco están destinados a la venta al público, mientras que el último albergará el almacén. Según fuentes de la empresa, el edificio, que ha sido completamente restaurado, respeta la arquitectura antigua de su entorno, de modo que se conservan los balcones en ambas fachadas y los escaparates se adaptan a las escasas dimensiones de los vanos.

Las últimas inauguraciones del grupo gallego han sido la primera tienda Zara en Berlín, situada en el área comercial más importante de la capital alemana y que cuenta con unos 1.800 metros cuadarados, y los dos primeros establecimientos del grupo en Luxemburgo, pertenecientes a las cadenas Zara y Massimo Dutti. Con ello, Inditex ya está presente en 18 países europeos, y alcanza la cifra de 1.155 tiendas distribuidas por 34 países en todo el mundo.

Por otra parte, los departamentos de producción de la cadena Pull & Bear comenzaron el pasado miércoles 22 de agosto su traslado desde el polígono de Sabón, próximo a A Coruña, a la nave industrial de la empresa en el Polígono do Pozo (Narón). La nueva planta, en la que se han invertido 15 millones de euros (2.500 millones de pesetas), ocupará una superficie de 50.000 metros cuadrados, donde trabajará una plantilla de 300 personas. Los servicios de diseño, logística, imagen externa, producción textil y comercial estarán instalados en este polígono industrial.

El grupo textil gallego, que se ha revalorizado en un 33% desde su salida a bolsa el pasado 23 de mayo, alcanzó en 2000 una cifra de negocio de 2.615 millones de euros (435.099,4 millones de pesetas), con un beneficio neto de 259 millones de euros (43.094 millones de pesetas).