Aral Digital.- Las empresas que engloba la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged) obtuvieron en 2006 un volumen de ventas de 40.724 millones de euros, lo que supuso un incremento del 5,4%. Asimismo, durante 2006, se crearon 7.349 nuevos puestos de trabajo, totalizando 234.836 empleados al cierre del ejercicio. Por su parte, el volumen de inversiones de las empresas asociadas alcanzó los 2.176 millones ( 4,4%). Además, las empresas asociadas a Anged ofrecieron a sus 900 millones de clientes anuales más de 5 millones de referencias.

Estas cifras han sido el punto de partida del acto de clausura de la Asamblea General de Anged, en la que su presidente, Juan Manuel de Mingo, ha recordado la importancia de mantener unido al sector. Asimismo, subrayó que hoy en día “no hay diferencias entre grandes, medianas y pequeñas empresas de distribución, sino entre el que es eficiente y el que no lo es. Somos agentes económicos buscados por los consumidores y seguiremos trabajando porque en una economía globalizada y abierta la sociedad nos obliga a ser competitivos”.

Como parte del entramado social, el presidente de Anged también señaló la estrategia que la Asociación se ha marcado de responsabilidad y diálogo con proveedores, trabajadores y sociedad.

“Respecto a los primeros, las empresas integradas en Anged trabajan con más de 70.000 proveedores, de los que el 90% son españoles. Somos comerciantes comprometidos con la nueva sociedad. Es un nuevo modelo de orientación en el que todos debemos trabajar en una misma dirección y que sólo es posible dentro de una economía de mercado”.

Juan Manuel de Mingo aludió a la normativa que se ha configurado en torno a las empresas de distribución. “Hoy, este mercado es el más regulado de la economía española. El intervencionismo no puede suplir el mundo espontáneo. La fragmentación del mercado sería un despropósito y un proceso contranatura cuando en el mundo entero hablamos de globalidad”.

Ante esta situación, Anged ha propuesto la creación de una Comisión que analice los posibles riesgos de esa fragmentación del mercado que haría perderle esa competitividad. A esta idea también aludió Gerardo Díaz Ferrán, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE), quien apoyó la entrada en vigor de la Directiva de liberalización de servicios, aprobada a finales del año 2006 y denominada Directiva Bolkestein, que propugna la libertad de establecimiento y actuación.

Gerardo Díaz Ferrán corroboró que “hace falta un mercado más libre”. Por ello, añadió una serie de ideas de cara al futuro. “Hay que creer en el mercado y en la sociedad civil. Debemos mantener la unidad apostando por el bien general y la independencia de la Confederación para defender nuestros intereses y con ello el trabajo en equipo”.