Aral Digital.- El gigante australiano de la distribución Woolworths ha registrado unas ventas de 40.800 millones de euros en su último ejercicio fiscal, concluido el pasado 26 de junio, lo que supone un incremento del 4,7% respecto a los datos del año anterior. Sin tomar en consideración la comercialización de combustible, la facturación ha ascendido a 36.200 millones ( 4,1%).

En un análisis por divisiones, la cifra de negocio de los supermercados han crecido un 4,6%, hasta 33.400 millones de euros. Así, la firma 'Australian Food and Liquor' ha aumentado sus ventas un 4,3% (27.300 millones), mientras que las de este formato en Nueva Zelanda se han elevado un 3,4% (3.200 millones de euros). En términos comparables, las ventas australianas han subido un 3%, mientras que las neozelandesas lo han hecho un 3,7%.

Según ha apuntado el líder oceánico, sus supermercados australianos han incrementado su cuota de mercado, así como su número de clientes y el tamaño de la cesta de la compra “en un año marcado por la complicada coyuntura económica”. Por otro lado, Woolworths ha explicado que la economía neozelandesa sigue constituyendo un reto para el negocio minorista, especialmente tras el reciente terremoto acaecido en la ciudad de Christchurch, que ha causado importantes daños a sus activos en la región.

Michael Luscombe, CEO de Woolworths, ha afirmado que “este resultado se ha logrado en un año muy difícil para el sector de la distribución, como consecuencia de la tendencia a la baja de los precios, las perturbaciones causadas por los desastres naturales, la desconfianza de los consumidores y un mayor aumento del ahorro doméstico. Estas cifras reflejan nuestra capacidad para adaptarnos y actuar en todas las situaciones económicas”.