La Comisión Europea, alarmada ante el consumo de alcohol entre los jóvenes, ha decidido proponer a las autoridades nacionales la elaboración de códigos de conducta para la publicidad de bebidas alcohólicas, con el fin de que ésta deje de dirigirse a los jóvenes como potenciales consumidores. Según un ejecutivo comunitario, con esta iniciativa “no se pretende prohibir la publicidad de bebidas alcohólicas, pero sí establecer, a nivel nacional, reglas de buena conducta relativas a los anuncios de bebidas que tiene a los jóvenes como objetivo”. Asimismo, Bruselas animó a los Estados miembros a tomar medidas que endurezcan las restricciones de venta de alcohol a menores y a desarrollar campañas de información que adviertan del peligro que entraña comenzar a beber a edades tempranas.