Cerca del 90% de las empresas de gran consumo están preparadas para comenzar a relacionarse en euros con sus interlocutores comerciales el 1 de enero de 2001, cumpliendo así con la recomendación de AECOC para la introducción de la moneda única europea en las empresas. Estas son las conclusiones de la primera fase del "Termómetro Euro" de AECOC, un proyecto destinado a medir el grado de preparación de empresas fabricantes y distribuidoras del sector de gran consumo a poco más de un año de la puesta en circulación de la nueva moneda. Según los resultados obtenidos, más del 87% de las compañías no sólo está preparada para el cambio, sino que además está firmemente decidida a utilizar el euro a partir del 1 de enero de 2001 en todos los trámites administrativos con sus clientes o proveedores por "los beneficios que aporta el hecho de disponer de un año de rodaje para poder dedicarse después plenamente a facilitar el cambio al consumidor y los importantes ahorros tanto económicos como de recursos que supone". Según un estudio elaborado por Arthur Andersen para AECOC el hecho de que las empresas se avancen de forma coordinada en la introducción del euro puede suponer al sector de gran consumo un ahorro superior a los 200.000 millones de pesetas.