Aral Digital.- Más de cuatro millones de referencias estarán etiquetadas, a partir de este 1 de julio, con descuentos medios del 30% en las grandes superficies asociadas a ANGED (Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución). Se prevé que las ventas de esta campaña superen en un 7% las registradas en 2006 y más de cinco millones de personas acudan a alguno de los establecimientos de las empresas asociadas. Las grandes empresas de distribución contratarán para esta campaña de rebajas de verano en torno a 25.000 personas, lo que supone incrementar sus plantillas en un 10%. Se trata, en la mayoría de los casos, de estudiantes y amas de casa que buscan empleos estacionales y que vienen trabajando de forma regular para la misma empresa en campañas de este tipo. Los descuentos en el inicio de las rebajas oscilarán entre el 10% para los productos de bazar y electricidad hasta el 50% que pueden alcanzar en el sector textil, por lo que la reducción media de precio se situará alrededor del 30%. Los productos más demandados en esta campaña veraniega son todos aquellos relacionados con el equipamiento familiar, pensando sobre todo en las vacaciones, moda, baño, zapatería, complementos, ocio y deporte. También tienen gran demanda los equipamientos para el hogar (aparatos de aire acondicionado, electrónica). Las grandes superficies garantizan en las mismas condiciones que el resto de la temporada la calidad de los productos, el servicio al cliente y la atención al consumidor. Los establecimientos abrirán el domingo en nueve comunidades o ciudades autónomas en tanto que en el resto, las tiendas deberán permanecer cerradas en un día de gran atractivo comercial. Ello provocará, en determinados casos, el llamado “efecto frontera”, por el que consumidores de comunidades que no ha autorizado la apertura se trasladarán de compras a otras limítrofes más permisivas. Es el caso, como ya ocurriera en la pasada campaña de Navidad, de los consumidores castellano-manchegos, que se desplazaron a Madrid a realizar sus compras, con el consiguiente perjuicio para la economía regional.