"En el supuesto de una plena liberalización de horarios comerciales en domingos y festivos se produciría un desplazamiento de ventas desde el pequeño y mediano comercio hacia los hipermercados del orden de los 300.000 millones de pesetas, como consecuencia de la ganancia de cuota de mercado obtenida por parte de las grandes superficies, a costa de los otros tipos de comercio, cercana a los cinco puntos", según las conclusiones sobre el "Estudio de las repercusiones de la liberalización de los horarios comerciales" realizado para Asedas por los profesores Rafael Illescas, Leopoldo José Porfirio, Ignacio Cruz Roche y Alfonso Rebollo. Andoni Monforte, director general de Asedas, afirmó que en este tema "no existe un enfrentamiento entre pequeño y gran comercio, sino entre comercio urbano y periférico. Se trata de una guerra comercial". Monforte señaló también que "con las medidas que pueda aprobar el Gobierno se rompe el consenso obtenido en 1996 en la aprobación de la Ley de Comercio". En este sentido, el profesor Alfonso Rebollo apuntó que esta iniciativa del Gobierno es "innecesaria, inconveniente e intervencionista, ya que obliga a abrir más a las Comunidades Autónomas". De acuerdo con las conclusiones del estudio, la liberalización de horarios puede llegar a eliminar hasta 65.000 empleos. Por ello, representantes de los sindicatos anunciaron que están dispuestos a "apoyar acciones para que no se lleve a cabo esta liberalización", y no descartan realizar movilizaciones.