AMDPress.- El grupo de distribución británico Sainsbury ha anunciado que reducirá su plantilla en 3.000 empleados y recortará a la mitad el dividendo a repartir entre sus accionistas. Ambas medidas se engloban en un plan de reestructuración para salvar la compañía, ideado por Justin King, consejero delegado de la misma, que pretende incrementar las ventas del grupo alrededor de 2.500 millones de libras (3.599 millones de euros) en los próximos tres años.

Además, Sainsbury prevé cerrar al menos 13 establecimientos, simplificar otros y estudiar la viabilidad de las 24 tiendas que tiene en las gasolineras Shell. Por otro lado, el grupo contratará 3.000 comerciales en enero y adaptará el horario de sus establecimientos a las preferencias de los consumidores, según ha anunciado a través de un comunicado.

Esta medida se suma a la que adoptó la pasada semana KarstadtQuelle, la mayor cadena de grandes almacenes de Alemania, que anunció la supresión de 5.500 puestos de trabajo. Con esta medida esperan ahorrar 760 millones de euros en tres años, según aseguró el consejero delegado de la compañía Christoph Achenbach.