La empresa sevillana agroalimentaria Ángel Camacho Alimentación ha conseguido calcular y verificar la Huella Hídrica de sus aceitunas, así como, la verificación EMAS (Eco-Management and Audit Scheme). Estos hechos avalan la estrategia de sostenibilidad que la compañía ha implantado en todos sus procesos productivos.

La verificación EMAS es una normativa voluntaria que supone el estándar europeo en gestión ambiental y reconoce a aquellas organizaciones que han adquirido un compromiso de mejora ambiental continua. Se obtiene mediante auditorías independientes y además de incluir y exigir el cumplimiento de todos y cada uno de los requisitos de la norma ISO 14001, EMAS contiene otros requerimientos y exigencias adicionales. 

Igualmente, la implicación con la sostenibilidad y la preocupación en temas como la disponibilidad y contaminación de un recurso tan valioso como el agua, han llevado a Ángel Camacho a calcular la Huella Hídrica de sus aceitunas, principal producto de la actividad de la empresa. La Huella Hídrica de un producto supone conocer el uso que se hace del agua a lo largo de su ciclo de vida, obteniendo el volumen total de agua dulce usada directa o indirectamente para producirlo, además de buscar la mejora y eficiencia en su gestión. 

El cálculo de la Huella Hídrica ha aportado a la compañía andaluza, la información necesaria no sólo para conocer en qué puntos de su producción puede mejorar la gestión del agua sino como puede contribuir a disminuir los efectos del consumo y comercio en el uso de los recursos hídricos mundiales. "Estos indicadores son una excelente herramienta de análisis que avalan nuestro compromiso medioambiental", explica Pedro Cruces, director de Ingeniería y Medioambiente de Ángel Camacho.