El consumo de frutas, hortalizas y patatas frescas, con datos del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (Magrama) para el TAM junio de 2015, se sitúa por debajo de los niveles alcanzados en 2010. Así, mientras en volumen el consumo ese año alcanzaba los 8,7 millones de toneladas y el valor llegaba a los 11.492 millones de euros, las últimas cifras los reducen hasta los 8,1 millones de toneladas y los 10.892 millones de euros. Datos que respecto al mismo periodo del pasado ejercicio 2014 suponen un retroceso del -4,9% tanto en volumen como en valor.

Las cifras aportadas por la consultora Kantar WorldPanel para el TAM2 de 2015 trazan un dibujo muy similar, con un volumen de ventas del mercado de frutas y hortalizas frescas de 7,8 millones toneladas (-3,7%) y un valor de las mismas de 10.484 millones de euros (-4,9%). La penetración de estos productos no varió, siendo el número de compradores 17,4 millones, y el gasto medio anual se recortó un -5,6% hasta situarse en los 602 euros (5,3 euros por acto de compra), debido entre otras cosas a que también acudimos menos a comprar estos productos: 112,9 veces al año (-2,3%).

Siguiendo con los datos de Kantar WorldPanel por categorías, el volumen de ventas de las frutas frescas en el periodo analizado fue de 4,3 millones toneladas (-3,1%) por un valor de 5.691,3 millones de euros (-5,5%). Mientras que en caso de las verduras y hortalizas frescas, el volumen llegó a los 3,5 millones de toneladas (-4,4%) y la facturación a los 4.793 millones de euros (-4,3%).

El mercado está sufriendo una transformación en sus canales

Pese a esta negativa evolución (con altibajos, como veremos más adelante) de estos productos frescos, las perspectivas de consumo para estos productos son positivas basadas sobre todo en el aumento de la preocupación de los consumidores españoles por alimentarse de manera más saludable (un 39% declara haber aumentado su compra de frutas, verduras y pescados en los últimos años).

Sin embargo, también hay que señalar que la reducción del volumen del mercado de frutas y hortalizas está sufriendo una transformación en cuanto a sus canales habituales de venta. Si bien el canal especialista continúa manteniendo su hegemonía como la elección preferida para su compra, la apuesta que la gran distribución está llevando a cabo por los productos frescos comienza a restarle cuota de mercado.

Hasta aquí todo podría considerarse normal. Pero hay que tener en cuenta que el volumen de compra de estos productos en tiendas de cercanía (fruterías, mercados…) era más elevado de lo que es en las grandes superficies. Según Kantar WorldPanel, mientras que en la frutería ese volumen podría llegar a los 6,9 kilos de promedio por acto de compra, en las grandes superficies se reduce a 2,9 kilos de media.

Con esta realidad, lo que toca es apostar por intentar elevar su consumo incidiendo en los hábitos saludables, la practicidad de las frutas potenciando su consumo fuera del hogar, en las escuelas, entre horas y en el desayuno, además de mejorar la experiencia de compra. En esta línea, La Unión Europea ha aprobado la distribución de los fondos europeos para el Plan de consumo de frutas y verduras en las escuelas en el curso 2015/2016, de los que España recibirá 11,5 millones de euros para su propio plan (que contará con 15,2 millones de euros) elaborado partir de las estrategias presentadas por las 14 Comunidades Autónomas que han decidido participar en este Programa. Un programa que pretende llegar aproximadamente a un millón y medio de niños y a más de 6.500 colegios con el objetivo de frenar la tendencia al descenso del consumo de estos productos, especialmente pronunciado entre la población infantil.

Negativa evolución 2010-15

Cuando menos como negativa se puede calificar a la evolución del consumo de frutas y hortalizas frescas en el periodo 2010-2015, con datos del Magrama. Si bien en 2010 se registró un incremento en volumen del 8,6% (hast alas 8,7 millones de toneladas), en 2011 el descenso fue del -2,5% (8,5 millones). Caída que se recuperó en 2012 ( 2,5%) para volver a iniciar la línea descendente en 2013 (-0,57%), 2014 (-0,7%) y de forma más acusada en 2015 (-4,9%). De esta forma, el consumo en volumen de frutas es actualmente de 4,5 millones de toneladas frente a los 4,7 millones de 2010. Por su parte, el de hortalizas llega a los 2,7 millones de toneladas, 2,8 millones en 2010.

En menor medida, pero esa caída en el volumen también ha tenido su reflejo en el valor del consumo de estos productos. Mientras en 2010 el valor alcanzaba los 11.492 millones de euros, este año no llega a los 10.900 millones (casi 600 millones menos). Tanto frutas como hortalizas han sufrido a la par esa pérdida de valor. El valor del consumo de las hortalizas hace cinco años era de 4.611 millones de euros, mientras que ahora se sitúa en los 4.376 millones. En 2010 se vendían frutas por un valor de 6.242 millones de euros y este año esa cifra se reduce hasta los 5.912 millones.

Si nos referimos al consumo per cápita, el de hortalizas frescas ha descendido hasta los 59,71 kilos por persona en 2015 desde los 63 kilos de 2010. Mientras que en el caso de las frutas esa caída ha sido de los 104 a los 99,6 kilos. Y ello contando con que la penetración de estos productos se ha incrementado en este periodo de tiempo, de un 92,3 a un 95,9% en el caso de las hortalizas, y de un 90,1 a un 94,5% en el de las frutas frescas.

Puede leer el informe de mercado completo en el nº 1627 de la revista ARAL