AMDPress.- El grupo de alimentación cárnica Campofrío facturó 911,05 millones de euros durante el año 2005, lo que representa una disminución del 7,2% frente a los 982,73 millones de euros del ejercicio anterior. Según el grupo esta diferencia se debe fundamentalmente a la venta de la filial polaca Morliny, que aportaba alrededor de 50 millones de euros a la cifra de negocio, y a la situación del consumo en algunos de los principales mercados en los que está presente el grupo.

Por su parte, los beneficios obtenidos por el grupo Campofrío ascendieron a 25,35 millones de euros durante el ejercicio 2005, lo que supone un descenso del 36% respecto a la cifra obtenida el año anterior.

El resultado bruto de explotación (Ebitda) del grupo ha caído un 9,7%, hasta los 46,8 millones de euros (51,9 millones en 2004). En este sentido, desde Campofrío aseguran que han logrado mantener su sólida posición financiera en 2005, con una deuda neta al cierre del ejercicio de 164 millones de euros, cifra que se mantiene estable respecto al ejercicio anterior, a pesar de haber afrontado un plan de inversiones por importe de 45 millones de euros y haber incrementado en 14 millones los dividendos pagados.

No obstante, la empresa ha explicado que el buen comportamiento de la división Iberia, que obtuvo en 2005 un beneficio antes de impuestos de 45,7 millones de euros, ha compensado parcialmente los efectos de la debilidad del consumo y la escalada de los precios de las materias primas. Por su parte, la división de industria cárnica ha facturado 898,44 millones (98,6% del total de las ventas del grupo), mientras que el resto ha provenido de los sectores de quesos-lácteos (2,33 millones), piensos compuestos (5,86 millones), ganadería (5,52 millones) y pescados (1,88 millones).

En el mercado español, Campofrío ha querido destacar la favorable evolución en el segmento de libreservicio, con importantes crecimientos de cuotas en loncheados y platos preparados. A nivel internacional, el grupo ha resaltado la evolución positiva de la filial de Rumanía, Tabco, mientras que Francia y Rusia han seguido afectadas por la evolución de las materias primas y la debilidad del consumo. Por su parte, la filial rusa ha registrado 4,8 millones de euros de pérdida en el Ebitda.