AMDPress.- El Grupo Campofrío registró una facturación de1.077 millones de euros en 2003, un 23% menos que los 1.411 millones del ejercicio anterior. Según la compañía, este descenso se ha debido a la reducción del perímetro de consolidación por “el cese de la actividad de frescos en Portugal (noviembre de 2002), la venta de la fábrica de Ostroleka en Polonia (segundo semestre de 2002), la salida del grupo de frescos Primayor como consecuencia de la alianza estratégica con Proinserga (enero 2004), así como a la negativa evolución de cambio del euro frente al rublo y al zloty”.

Sin embargo, el resultado antes de impuestos ha crecido un 578%, pasando de 2,9 a 16,8 millones, ascenso sustentado en el buen comportamiento de la actividad de elaborados en España, “eje central del grupo”, según la compañía. La evolución del beneficio ha estado centrada en el “éxito de los programas de innovación y mejoras industriales, el lanzamiento de nuevos productos y en un mejor comportamiento de los costes de aprovisionamiento (-6% en precio medio de cerdo vivo)”. Este último factor, el precio de la materia prima, ha sido clave en los márgenes de la familia de jamones curados, resaltada por Campofrío por su positiva aportación al resultado del grupo.

Asimismo, los márgenes generales también han mejorado respecto al ejercicio 2002 y el EBITDA (resultado bruto de explotación) se ha situado en 100,8 millones ( 9,5%), con especial mención para las actividades de elaborados procesados en el territorio nacional, cuyo EBITDA se incrementó un 30%.

Por último, el resultado neto de las actividades ordinarias ha crecido un 76%, hasta los 38,9 millones; mientras que, la deuda financiera ha disminuido un 19%, cerrando el año con una cifra neta de 155 millones, “a pesar de la adquisición del 100% de las participaciones de Ajino y del esfuerzo realizado en inversiones y reestructuración” ha destacado el grupo burgalés.