AMDPress.- El grupo catalán de confitería Chupa Chups ha creado un consejo asesor para la gestión. Este nuevo órgano de la compañía estará formado por cinco miembros: el presidente, Xavier Bernat, y uno de los vicepresidentes, Marcos Bernat, que serán los representantes de la familia Bernat, propietaria de Chupa Chups; el director general, Juan José Pérez Cuesta; y dos consejeros externos, John D. Bowlin, ex-presidente de la compañía cervecera Miller, así como de Kraft Foods y Oscar Mayer, y Carlos Iniesta, presidente de la división de higiene personal del grupo Puig Beauty & Fashion.

A principios de 2001, Chupa Chups anunció la reestructuración de su directiva con la creación del puesto de director general y de una comisión delegada, que se encargará de la planificación y el desarrollo estratégico del grupo. José Luis Becerra, hasta entonces director de la filial rusa, ocupó el cargo de director general hasta que en abril de 2002 fue sustituido por Juan José Pérez Cuesta, quien llegaba a la compañía procedente de Danone con el objetivo de recuperar la facturación, que había caído en 2001 por primera vez en diez años.

Durante el pasado año, el grupo confitero volvió a registrar un descenso de los ingresos, al obtener una cifra de negocio un 10% menor a los 414,2 millones de euros ingresados en el ejercicio precedente. Para rectificar la tendencia de los últimos años, Chupa Chups ha puesto en marcha una reorganización enfocada en tres puntos principales: la concentración en sus principales marcas (Chupa Chups y Smint), a las que destinará su capacidad de inversión e innovación; la reducción de su “sobrecapacidad industrial global”, con el cese de las operaciones industriales en Brasil, la reducción de la producción instalada en México y la externalización de la producción en China; y, por último, el cierre de su fábrica de Bayona, por considerar que la “sobrecapacidad industrial es particularmente fuerte en la zona europea”.