El consumo de carne de cerdo fresca ha crecido un 8,31% en el periodo enero-julio de 2020, respecto al mismo periodo del año anterior, según los últimos datos disponibles elaborados por la Interprofesional del Porcino de Capa Blanca (Interporc).

En total, el consumo en los hogares españoles alcanzó las 488.900 toneladas de las 1,63 millones de toneladas del total de carnes consumidas (pollo, porcino vacuno y ovino/caprino). Asimismo, en ese mismo periodo aumentó el consumo de elaborados, hasta un 5,97%, con más de 457.000 toneladas de porcino.

El sector porcino de capa blanca aporta a los consumidores españoles el 43% del total de carnes que ingieren a lo largo del año y contribuye al sistema alimentario español con el 30% de toda la carne fresca y el 82% de toda la carne transformada.

Desde Interporc se destaca que "los datos ponen de manifiesto que el porcino de capa blanca está respondiendo a los consumidores, que demandan, cada vez con mayor exigencia, productos más saludables y elaborados atendido al bienestar de los animales y el medio ambiente".

En este sentido, la industria cárnica de porcino trabaja cada día para llevar al mercado derivados cárnicos más saludables y con diferentes características y composición (reducidos en grasa, reducidos en sal, etc.). Además, junto a la comercialización de carnes y despojos frescos, congelados y refrigerados, al corte o envasados, convive una amplia gama de productos elaborados, de múltiples tipologías, formatos y presentaciones (curados, cocidos, conservas, etc.).