AMDPress.- Ante el creciente interés a todos los niveles de la cadena alimentaria por los temas relacionados con la biotecnología, Dietecom-Sprimbox, con la colaboración de la Fundación Antama, realizaron ayer, 12 de mayo, un Taller sobre biotecnología en el que intervinieron los científicos Daniel Ramón Vidal y Andreu Palou Oliver, y el subdirector general de riesgos alimentarios Oscar Hernández Prado, y en el que se dieron a conocer los últimas noticias y avances en este campo.

A lo largo del encuentro los asistentes tuvieron ocasión de escuchar que la genética en alimentación tiene lugar desde que existen las plantas y los animales y que la principal diferencia entre entonces y ahora está en el actual conocimiento del genoma y las técnicas empleadas para ello con la consiguiente mejora en los resultados obtenidos.

Daniel Ramón proporcionó una visión general con ejemplos de las aplicaciones de la biotecnología a la alimentación explicando que en la actualidad hay ochenta alimentos transgénicos autorizados para su comercialización en todo el mundo y que durante los últimos cinco años se han desarrollado un número apreciable de ellos que tienen que ver con la mejora de las propiedades nutricionales.

Por su parte Andreu Palou indicó que la posición en Europa es de aprovechar las oportunidades que ofrece el conocimiento biológico y las biotecnologías asociadas pero al mismo tiempo poner en juego todos los mecanismos que permiten innovar con las máximas garantías. Mientras que Oscar Hernández señaló que cualquier nueva tecnología en principio hay que recibirla, como todo avance de la ciencia, y después las comisiones y autoridades responsables se encargarán de que exista el control pertinente.

Según los tres expertos la aplicación de biotecnología a los alimentos ha generado gran cantidad de oportunidades a nuestra alimentación: plantas resistentes al ataque de las plagas, vegetales con mayor vida útil o con mejoras en su composición nutricional o propiedades organolépticas. Mientras que años de estudio y de consumo en varias regiones del mundo concluyen que no existe riesgo para la salud del consumidor que el que implica el alimento convencional.

Tanto en España como en la UE existe un sistema normativo que regula la investigación , liberación al ambiente, patentabilidad, comercialización y etiquetado de este tipo de productos como se se señaló en las distintas intervenciones realizadas durante el Taller. Este marco permite trabajar de manera operacional sobre una introducción “responsable” de estos alimentos por lo que los distintos participantes estuvieron de acuerdo en que es necesario informar y mejorar los conocimientos en materia de biotecnología y alimentación. Y desde esta perspectiva el etiquetado representa una oportunidad en esta mejora por la calidad de la información.