El precio es el factor más importante a la hora de comprar, algo en lo que están de acuerdo el 65% de los consumidores españoles y europeos, según el estudio Nielsen Global Consumer Survey. Las promociones se han convertido además en un recurso habitual, si bien también se tienen muy en cuenta las marcas y la calidad de los productos. Los usos y costumbres a la hora de comprar son diferentes en las distintas partes del mundo, y además están evolucionando rápidamente con los nuevos medios y posibilidades que éstos abren. Hoy día resulta fácil y empieza a ser habitual comprobar en internet por el teléfono móvil en la misma tienda si la "gran oferta" de precio anunciada es realmente ventajosa. Sólo un tercio de los consumidores de todo el mundo se definen como compradores impulsivos y señalan que les gusta probar los productos antes que los demás.

Internet es citado como el mejor sitio para buscar información sobre teléfonos móviles y productos electrónicos personales, por delante de la televisión. Pero cuando se trata de comprar cosméticos y productos para el cuidado de la piel, el 35% de los europeos prefieren obtener información en la tienda, aunque globalmente la mayoría de los consumidores dicen obtener esa información sobre todo por la televisión. Y la fidelidad a las marcas puede ser muy diferente.

Hay cuatro ejes principales, el precio y las promociones resultan especialmente importantes; pero también las marcas y la calidad son claves a la hora de decidir una compra. Para el 65% de los españoles -y también de los europeos-, "cuando compro el precio es lo más importante". También al 65% de españoles le interesa especialmente comprar productos en promoción, en este caso muy por encima del 44% de los europeos que están de acuerdo con esta afirmación. El 54% de los españoles dice que "suelo estar alerta de las promociones que aparecen", y el 51% piensa que los "productos con regalo directo son más atractivos de comprar", en ambos casos ligeramente por encima de la opinión de los europeos (el 53 y el 51%, respectivamente). La mayoría de los españoles, el 67%, suele tener marcas preferidas antes de comprar, y el 64% dice que la calidad es lo que más le preocupa cuando compra. Pero apenas un 16% está dispuesto a pagar más por productos con mayor diseño que otros con la misma función. Comparativamente, los europeos se preocupan más por la calidad (el 73%) y el diseño (el 25% pagaría más por productos con diseño), aunque tienen menos marcas preferidas (64%).

Los españoles nos mostramos concienciados con el respeto al medio ambiente: el 55% dice haber cambiado su forma de vida para ahorrar energía y reducir el impacto en el medio ambiente, siente puntos más que el 48% de media europea. Claro que ese cambio de vida no debe influir mucho en el coste, pues sólo el 23% de los españoles dice escoger productos medioambientales aunque el precio sea mayor, por el 37% de los europeos. Los consumidores españoles dedicamos tiempo a planificar nuestra compra: el 67% hace lista de compras (el 55% de europeos), un 62% compara precios (el 57% en Europa), el 33% se fijan en los folletos, el 27% usan cupones descuento (19% de media europea), y el 14% aprovechan promociones especiales en las tiendas (17% en Europa).

Hay grandes diferencias de fidelidad a las marcas entre las distintas categorías de productos de alimentación y bebidas. Cuando se pregunta en qué categorías se utiliza siempre una marca preferida, en Bebidas, Leche y Café en torno al 50% declara hacerlo, y es también muy alta en los yogures y los cereales, descendiendo por debajo del 20% en congelados, condimentos, sopas y caldos, snacks y sopas instantáneas. En general, los españoles se manifiestan más fieles a las marcas que los europeos en todas las categorías de alimentación y bebidas.