AMDPress.- El volumen de producción en España de jamón en 2005 ha sido de 36.865.000 piezas, de estas 33.990.000 han correspondido a cerdo blanco, y 2.875.000 a cerdo ibérico, con un valor económico aproximado de 1.325 millones de euros y 435 millones de euros, respectivamente. Estos datos se incluyen en el estudio desarrollado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) titulado “El conocimiento, hábitos de compra y consumo en España de jamón de cerdo ibérico y sus denominaciones de Calidad. Actitud de los consumidores ante las Denominaciones de Origen”.

La directora general de Industria Agroalimentaria y Alimentación del MAPA, Almudena Rodríguez, ha explicado que la finalidad del estudio ha sido conocer en profundidad los hábitos de compra y consumo en España del jamón de cerdo ibérico, así como la actitud de los consumidores frente a las D.O. Para ello, se fijaron como objetivos valorar el grado de conocimiento, imagen y consumo de los jamones con Calidad Diferenciada, conocer el grado de confianza que merecen estos productos, las preferencias del consumidor y sus hábitos de compra y, por último, los aspectos fundamentales para desarrollar actuaciones de promoción adecuadas a este tipo de producto.

Para llevar a cabo dicho estudio que se ha realizado durante los años 2004 y 2005, se han hecho entrevistas a consumidores, canales de distribución, por Comunidades Autónomas, y profesionales. La directora de Alimentación del MAPA, ha explicado que también era necesario valorar la trascendencia en el mercado de la aplicación del Real Decreto 1083/2001, de 5 de octubre, por el que se aprobó la norma de calidad para el jamón ibérico, paleta ibérica y caña de lomo ibérico.

Con la publicación de esta norma, ha informado Rodríguez, se pretende ordenar y clarificar el sector del cerdo ibérico, garantizar la calidad de sus productos a través del control de la raza, la alimentación y el proceso de elaboración, defensa de la raza autóctona del cerdo ibérico, y protección del medio ambiente asegurando la pervivencia de la dehesa de encina y alcornoque y además la protección de los consumidores.