La fábrica de leche condensada de Nestlé en Pontecesures (Pontevedra) sigue siendo, un año más, uno de los destacados centros de producción de lácteos de la Compañía en la zona Emena (Europa, Oriente Medio y Norte de África). Como consecuencia, la factoría ha conseguido cerrar 2020 con más de 60.000 toneladas producidas, constatándose un incremento del 17% en relación con el año anterior.

La apertura de nuevos mercados, como Australia, unido al aumento del volumen producido en la factoría tanto para nuestro país como para otros destinos habituales de Oriente Medio y Europa han propiciado este crecimiento. De esta manera, el 70% de la producción elaborada en 2020 se ha exportado. Este incremento de la producción ha conllevado además la contratación de nuevo personal para la factoría.

Durante 2020, alrededor de 30 personas se han incorporado al centro productivo. Como consecuencia, la fábrica de Nestlé en Pontecesures cuenta en la actualidad con una plantilla media de más de 200 trabajadores.

Destacada inversión

Durante 2020, la fábrica puso en funcionamiento también dos nuevas líneas de llenado que han supuesto una inversión de 1,9 millones de euros. Una de ellas está destinada a los grandes formatos para clientes industriales, que permite el llenado de envases de diferentes tamaños (2’5, 5, 25 y 1.000 litros), y está dotada de una tecnología que proporciona una mayor precisión y permite aumentar la vida útil del producto. Por su parte, la segunda línea, en la que se llenan los envases de 1 kilo y 740 gramos, se caracteriza por el ahorro de energía y mantenimiento.

Como novedad, durante el pasado año, la fábrica también empezó a elaborar un nuevo producto: La Lechera Veggie. Esta primera alternativa vegetal a la leche condensada, producida a base de avena, arroz y azúcar, está especialmente ideada para los consumidores veganos, vegetarianos y flexitarianos.