La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (Fiab) y el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad presentaron este 5 de febrero el Plan de Colaboración para la Mejora de la Composición de los Alimentos y Bebidas y Otras Medidas (2017-2020). Esta iniciativa se centra en la reducción de azúcares añadidos, sal y grasas saturadas y tendrá un importante impacto por el gran número de sectores y productos que se adhieren: aperitivos salados, bebidas refrescantes, bollería y pastelería, cereales de desayuno infantil, cremas, derivados cárnicos, galletas, helados, néctares de frutas, panes especiales envasados, platos preparados, productos lácteos y salsas.

El Plan contempla la reformulación de más de 3.500 productos

En concreto, el Plan de Colaboración para la Mejora de la Composición de los Alimentos y Bebidas y Otras Medidas (2017 – 2020) contempla la reformulación de más de 3.500 productos que en el promedio de la cesta de la compra aportan el 44,5% de la energía total diaria. Además, la lista de alimentos y bebidas incluidos en el Plan es abierta y otros sectores y empresas de la industria pueden incorporarse en el futuro con nuevos compromisos.

Desde Fiab señalan que "también hay que tener en cuenta que no todos los productos pueden ser reformulados por cuestiones tecnológicas, legales, de seguridad alimentaria, así como por los condicionantes en cuanto a sus propias características y propiedades organolépticas. Asimismo, muchos sectores llevan tiempo reduciendo el contenido de estos nutrientes".

La implementación de este tipo de medidas es "un paso más en el compromiso de la industria con la salud y las nuevas exigencias de los consumidores y un ejemplo de colaboración entre el sector privado -la IAB- y el público -Ministerio de Sanidad-, que impulsan este Plan de reformulación de alimentos y bebidas en línea con las nuevas exigencias del consumidor y con las tendencias de la Unión Europea (UE). 

"La iniciativa responde a la voluntad de una industria responsable, pendiente de los consumidores, que trabaja y realiza grandes esfuerzos desde hace años para mejorar la composición de sus productos desde la autorregulación del sector", ha asegurado Tomás Pascual Gómez-Cuétara, presidente de Fiab. "Especialmente durante la última década, los fabricantes de alimentos y bebidas españoles han hecho considerables progresos en este campo, como la reducción que se ha conseguido en el contenido de azúcares, sal y de ácidos grasos trans de origen industrial en los alimentos de España", ha añadido Tomás Pascual.

Asimismo, la industria de la alimentación y bebidas recuerda que la formulación y la innovación de productos alimenticios no deben ser vistas y tratadas de forma aislada, sino que deben formar parte de un programa integral y a largo plazo dirigido a mejorar la salud de los ciudadanos y luchar contra la obesidad.

Con una media de 83 años, España es el segundo país con mayor esperanza de vida al nacer entre los países de Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), según su último informe. En relación a uno de los principales factores de riesgo para la salud, la obesidad infantil, según el último Estudio Aladino (2015) la prevalencia de sobrepeso fue del 23,2 % (22,4 % en niños y 23,9 % en niñas), y la prevalencia de obesidad del 18,1 % (20,4 % en niños y 15,8 % en niñas), según los estándares de crecimiento de la OMS. Según estos datos, desciende la tendencia a la obesidad infantil en menores de edad de entre 6 y 9 años. Sin embargo, los españoles tenemos que mejorar en cuanto a la práctica de ejercicio. El Informe 2016 sobre Actividad Física en niños y adolescentes en España refleja que solo el 30% de los niños y el 12% de las niñas menores de 10 años realiza un mínimo de 60 minutos diarios de actividad física global.

En este sentido, el director general de Fiab, Mauricio García de Quevedo, ha afirmado que "la industria de alimentación y bebidas es un sector responsable. Somos conscientes de que podemos contribuir a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, pero no podemos hacerlo solos. Es necesario poner en marcha otras acciones dirigidas a la formación de los consumidores y a la promoción de una dieta variada y equilibrada, la práctica de actividad física regular y estilos de vida saludables desde la infancia".

Apoyo de la distribución y otros sectores

Al Plan de Colaboración para la Mejora de la Composición de los Alimentos y Bebidas y Otras Medidas (2017-2020), que suma más de 180 medidas concretas, se han unido otros sectores como la distribución, la restauración moderna, la distribución automática y la restauración social.

Aurelio del Pino, presidente de Aces, en representación de las tres asociaciones de la distribución (Aces, Anged y Asedas), ha valorado el Plan de Colaboración para la Mejora de la Composición de los Alimentos y Bebidas y Otras Medidas (2017–2020), apuntando que "antes incluso de que se adoptase la estrategia NAOS, en 2005, las empresas de distribución estaban trabajando en distintos programas de incorporación de hábitos de alimentación saludable y de fomento de la actividad física, en la mejora de la selección de alimentos de sus marcas propias y en la ampliación de la oferta de productos frescos. Actualmente, el 90% de los consumidores es consciente de la importancia de una alimentación adecuada en su salud y calidad de vida, gracias a una labor de comunicación de las autoridades e instituciones, de la comunidad científica, pero también gracias a las cadenas de distribución que hemos detectado las inquietudes de los clientes y hemos querido ser además un agente activo de la estrategia NAOS".

Según Del Pino, "ahora mismo, son muchas las líneas de trabajo que están desarrollando las empresas adaptándolas a cada uno de los modelos comerciales y sus políticas de RSC: desarrollo de productos reformulados, oferta de productos saludables para distintos momentos de consumo, desarrollo de actividades informativas en talleres, webs, redes sociales, folletos, aplicaciones informáticas, etc. Además, en los últimos años se está apoyando con mucha intensidad el patrocinio deportivo a todos los niveles".

En su opinión, "la aprobación del plan de reformulación de alimentos va a suponer un hito muy importante, no sólo por el compromiso del conjunto de la industria, la restauración y la distribución, sino porque se traslada que es una estrategia global con el objetivo de mejorar la salud y la calidad de vida de los ciudadanos".