El Grupo Dulcesol, fabricante de pastelería y bollería industrial, con una producción que supera las 138.200 toneladas, ha publicado su memoria anual de Responsabilidad Social Corporativa. En ella reafirma su permanente compromiso con la calidad y la alimentación saludable, que se materializa en inversiones de más de 3 millones de euros, para investigar y desarrollar productos bajos en calorías, con mejores propiedades nutricionales, etc. El desarrollo sostenible es otro de sus ámbitos de actuación, para lo cual lleva a cabo una gestión de residuos consecuente con la preservación de los recursos naturales a largo plazo. La Responsabilidad Social Corporativa es uno de los pilares fundamentales de la gestión empresarial del Grupo Dulcesol. Entre sus objetivos siempre ha destacado la fabricación de productos de calidad a precios competitivos. Para ello cuenta con 32 líneas de gran capacidad.

Esta estrategia le ha llevado también a preocuparse por el fomento de una alimentación saludable entre las futuras generaciones. Reflejo de ello es el hecho de que su marca Dulcesol ha eliminado de todos los productos de bollería las grasas hidrogenadas. Así, desde 2010, incorpora a éstos aceites de soja, girasol, girasol alto oleico y grasas vegetales no hidrogenadas. Dentro de esta misma línea de acción se encuentra la firma –en febrero de 2015- del nuevo Código PAOS (inscrito dentro de la estrategia NAOS contra la obesidad infantil) con el que el Grupo se compromete a llevar a cabo una comunicación responsable dirigida a menores.

En cuanto a su compromiso con el medio ambiente, el Grupo Dulcesol es consciente de que la actividad que lleva a cabo consume recursos primarios, produce residuos y tiene un impacto en el entorno. Para protegerlo, pone en práctica una política ambiental que le ha permitido alcanzar una reducción del 61% en las emisiones de CO2; 58% en los residuos urbanos; 12% en consumo eléctrico y 10% en agua. Además, fomenta el diseño de productos y procesos más ecológicos como los bioactivos que utiliza en panadería y bollería. Por otro lado, colabora en diferentes iniciativas de carácter social y educativo que revierten positivamente en la comunidad. Así, a lo largo de los 10 últimos años ha donado más de 250 toneladas de alimentos y colabora con centros de formación y tecnológicos a través de diferentes convenios.

Por último, señalar los retos que se ha planteado para los próximos años, en lo que a su compromiso de mejora continua se refiere: Tiene previsto reducir la cantidad de grasa, sal y colesterol de algunos de sus especialidades. Asimismo, y en el marco de su crecimiento sostenido, busca reducir su impacto ambiental (RSU -5%-, consumo eléctrico -3%-, productos químicos -5%- y agua -5%-) y potenciar la implantación internacional de la empresa (con un incremento del 25%) y un aumento de la plantilla del 10% en tres años.