Ferrero Internacional, empresa matriz de Grupo Ferrero, ha aprobado el balance consolidado del Grupo al cierre de la temporada, el 31 de agosto de 2014. En esa fecha, el grupo estaba compuesto por 74 empresas consolidadas, con veinte plantas de producción, 3 de las cuales pertenecen a la categoría de Empresas Sociales, y cuyos productos están presentes actualmente en 160 países. El Grupo, cuyo consejero delegado es Giovanni Ferrero, cerró el año financiero con una cifra de negocios consolidada de 8.412 millones de euros, lo que supone un aumento del 3,9% respecto al periodo anterior, que cerró con un total de 8.100 euros.

A pesar de las dificultades afrontadas a nivel internacional, la compañía ha crecido gracias a su dinamismo en la apertura de nuevos mercados. Las ventas de productos Ferrero se han igualado e incluso han aumentado respecto a años anteriores en Asia, Rusia, Estados Unidos, Canadá, Brasil, México y Turquía. Los mercados de Oriente Medio también se encuentran en una fase de gran crecimiento. Los resultados obtenidos en sus principales mercados, Gran Bretaña, Polonia y Alemania, fueron buenos o excelentes en algunos casos, mientras que los obtenidos en los principales mercados del sur de Europa se mostraron estables o en ligero descenso debido a la crisis económica.

Los resultados del grupo, en comparación con unos ingresos por explotación considerablemente estables, presentan una mejora del resultado financiero, con un beneficio antes de impuestos de 907 millones de euros ( 14.2% respecto al año anterior). Las nuevas inversiones realizadas durante este periodo alcanzaron los 537 millones de euros, de los cuales 458 millones (el 5,4% de las ventas) se destinaron a reforzar la actividad industrial y productiva del Grupo, principalmente en Italia, Alemania, Canadá, India, Brasil, México y China.

El Grupo Ferrero adquirió en julio de 2014 el 100% de la empresa familiar Oltan Group, especializada en la recolección, manipulación y distribución de avellanas, con una facturación anual por encima de los 500 millones de dólares. Además esta adquisición refuerza el compromiso social de Ferrero con los métodos de cultivo sostenibles, un compromiso ya activo en Turquía con el programa "Ferrero Farming Values" (FFV). El proyecto se centra en el desarrollo de las técnicas de cultivo usadas por los agricultores locales para mejorar sus ingresos y su productividad.