Cabify ha firmado una alianza a largo plazo con la start-up Hangry, creada por tres alumnos del MBA del Instituto de Empresa (IE) para elevar la experiencia de los pasajeros y transformar los viajes en un espacio para comprar y probar nuevos productos.

A través de Hangry, puede darse el sampling y la venta de productos en Cabify. Así, muchas marcas como Red Bull, Mondelez, Gullón, Pepsi o Kelloggs están encontrando una nueva manera de llegar a su público.

El funcionamiento es simple. Los pasajeros una vez entran en los vehículos de la VTC encuentran una caja con productos que pueden obtener durante sus viajes. Es un proceso muy fácil, sin necesidad de descargarse o darse de alta en nada. Simplemente hay que escanear el código QR o, entrar en la web de Hangry e, insertar el código numérico visible en el vehículo. Una vez se accede, el usuario puede navegar por el menú de productos disponibles en ese vehículo. Hay desde cargadores de móvil, a snacks, bebidas, entre otros.

Para las marcas, se trata de un nuevo canal de distribución que maximiza la visibilidad de sus productos. De media en España los trayectos tienen una duración de 10 minutos. Durante estos 10 minutos, es relativamente fácil captar la atención del usuario, que no está expuesto a demasiados estímulos.

Por otra parte, para los pasajeros puede suponer la satisfacción de sus necesidades on-the-go, sin necesidad de desplazarse. Hangry ofrece productos de pago y productos gratuitos durante sus viajes.

Finalmente, este canal de distribución ofrece a los conductores una fuente de ingresos adicional. Simplemente por llevar instalada la caja Hangry en sus vehículos y entregar los pedidos al final del trayecto, una vez estacionado, los conductores van acumulando comisiones.