La División de Alimentación de Indukern y Natural Machines han llegado a un acuerdo de colaboración para poner a la venta conjuntamente ingredientes y nuevos productos diseñados específicamente para imprimirlos con Foodini, el primer electrodoméstico de cocina con tecnología de impresión 3D. Esta alianza global se enmarca en el proyecto 3D-Foodind, que ha sido premiado por el Centro para el Desarrollo Tecnológico Industrial (CDTI), que apoya a las empresas españolas que apuestan por la innovación basándose en la tecnología y el conocimiento. El proyecto se completó en junio de 2020 y ya hay un producto a punto de salir al mercado.

En la actualidad, la impresión 3D está presente en muchos sectores, incluido el alimentario, donde ya cuenta con aplicaciones reales y continúa abriendo nuevas posibilidades. Dos de las empresas pioneras e innovadoras en este campo son Indukern y Natural Machines, ambas con sede en Barcelona.

"La impresión de comida es una apuesta de futuro. Hemos desarrollado productos que pueden imprimirse con una composición nutricional personalizada y con el aspecto, la textura, el aroma y el sabor más agradables posible. Nuestra alianza con Natural Machines nos permite ir un paso más allá en este terreno", explica Albert Adroer, director de la División de Alimentación de Indukern.

Natural Machines es el fabricante de Foodini, el primer electrodoméstico de cocina basado en la tecnología de impresión 3D

Por su parte, Emilio Sepúlveda, director ejecutivo (CEO) de Natural Machines, subraya que "hemos aprovechado las sinergias existentes entre ambas empresas para crear un proyecto ganador que nos ayude a seguir creciendo y a posicionarnos mejor como marca de referencia en la impresión 3D de comida".

La impresión 3D aplicada a la comida permite imprimir ingredientes frescos, personalizar los alimentos, los valores nutricionales y la presentación, e imprimir solo la cantidad necesaria. "La ventaja es que podemos ofrecer alimentos personalizados; ingredientes alternativos; nuevas formas, texturas y aromas, y la posibilidad de que el usuario pueda prepararse una comida fresca cuando le apetezca", según explica Albert Adroer.

Según Emilio Sepúlveda, la premisa de todas las impresoras 3D es que el usuario se convierte en el fabricante. Y este mismo concepto se aplica a Foodini. Foodini funciona con cápsulas de comida que los usuarios rellenan con los ingredientes de su elección.

Sepúlveda añade: "Si comes cualquier cosa de un fabricante alimentario, como la comida envasada que adquieres en un supermercado, prácticamente estás tomando comida impresa en 3D: un fabricante alimentario coge la comida, la procesa con máquinas y le da forma, la moldea. [...] Nosotros hemos partido del mismo concepto, pero hemos reducido una gran fábrica de productos alimenticios a un elegante electrodoméstico para la encimera de la cocina. La principal diferencia radica en que es el usuario en que elige los ingredientes".

Foodini funciona con todo tipo de ingredientes; no necesita cápsulas de comida previamente rellenadas, sino que los usuarios pueden rellenar las cápsulas de acero inoxidable reutilizables de Foodini con los ingredientes de su elección.

La colaboración entre Indukern y Natural Machines permite ofrecer una selección de productos optimizados para la impresión 3D de comida con Foodini. El primer producto que estará disponible en el mercado será la pasta. Ninguna de las dos empresas vende la fórmula en sí, sino el producto real al que solo hay que añadir otros ingredientes que todos tenemos en la cocina, como aceite y agua.