La cadena agroalimentaria está comprometida, desde hace tiempo, con la sostenibilidad ambiental como forma de asumir sus responsabilidades con la sociedad y, al mismo tiempo, de llevar a cabo sus procesos de una manera eficiente. Durante años ha demostrado su implicación en la minimización de los impactos ambientales que conlleva la producción y el consumo de los productos agroalimentarios, dando como resultado la reducción del consumo de recursos naturales, como el energético, de agua, materias primas, uso eficiente del suelo y la reducción en la generación de residuos. En este sentido, el pasado 26 de julio el conjunto de sectores que componen la cadena agroalimentaria en España han firmado con el Magrama un Convenio de Colaboración voluntario a través del cual se compromete a promover la sostenibilidad medioambiental dentro de su ámbito de actuación hasta 2018.

La elaboración de este acuerdo ha sido fruto de un largo trabajo, de más de 2 años, entre todos los operadores de la cadena agroalimentaria. De este modo, se han adherido al convenio la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (Asaja), la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (Coag), la Unión de Pequeños Agricultores (Upa), Cooperativas Agro-alimentarias, la Federación Española de Industrias de la Alimentación y Bebidas (Fiab), la Asociación Española de Empresas de Cash & Carry (Aesecc), la Asociación de Cadenas Españolas de Supermercados (Aces), la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged), la Asociación Española de Distribuidores, Autoservicios y Supermercados (Asedas), la Federación Española de Hostelería (Fehr) y la Asociación Empresarial de Cadenas de Restauración Modernas (Fehrcarem).

Para poder desarrollar este compromiso de sostenibilidad medioambiental, los firmantes del acuerdo incluirán en sus planes anuales la dimensión medioambiental de su actividad. Además, fomentarán entre sus asociados el consumo eficiente de recursos naturales, en especial de materias primas, agua y energía. También trabajarán en la concienciación medioambiental de la cadena a través de la formación, comunicación y difusión del conocimiento de esta materia entre empresarios, trabajadores y consumidores. Una de las herramientas que se podrá emplear con este fin será la elaboración de guías para promover y difundir condiciones de uso sostenible de los productos agroalimentarios entre los consumidores. Además, se propondrá la realización de estudios y análisis de posibles acciones relacionadas con la cadena agroalimentaria y la sostenibilidad medioambiental.

Por último, se espera que colaboren también con asociaciones de consumidores y otras instituciones o sectores de la sociedad interesados en la promoción de la sostenibilidad medioambiental en la cadena agroalimentaria. Para el desarrollo y seguimiento de este acuerdo, está previsto que los componentes de la cadena agroalimentaria realicen planes de trabajo anuales que incluyan compromisos completos, y se creará una Comisión de Seguimiento que vele por su aplicación.