Aral Digital.- La cesta de la compra ha crecido en volumen un 2,8% en el primer trimestre del año respecto a los datos del mismo periodo del año pasado, según los datos de TNS Worldpanel. En valor, el crecimiento también ha sido positivo, de un 1,6%, “algo menor a causa del descenso de precios de algunos productos y de la mayor afinidad del consumidor hacia opciones de marca y enseña más económicas (marca del distribuidor y discount)”, tal y como indican desde TNS Worldpanel.

Por subsectores, todos crecen positivamente en volumen por encima del 2%. Los alimentos envasados y bebidas crecieron un 2,3% en volumen y los alimentos frescos perecederos un 2,6%, mientras que la droguería lo hizo un 2,9% y la perfumería un 5,1%. En valor, la alimentación envasada y bebidas creció un 2,6%, los frescos perecederos un 0,7% y la droguería un 3,0%, siendo la perfumería el único subsector que cayó, con un decrecimiento del -0,3% en relación con el primer trimestre de 2007.

No obstante, TNS Worldpanel también ha señalado que los sectores menos imprescindibles no han presentado comportamientos tan positivos. La reducción del mercado de impulso fue de un -9,2% en volumen y un -8,3% en valor, mientras que la del textil fue de -0,8% en volumen y -6,7% en valor. Por su parte, los combustibles crecieron un 3,1% en volumen, pero cayeron un -18,0% en valor a causa de los abultados descensos de precio frente al año anterior.

Según Luis Simoes, director general de TNS Worldpanel, “la recuperación del crecimiento en volumen es muy importante, ya que indica que a pesar de la situación económica, el consumidor se ha permitido comprar más producto y no ser tan estricto como antes con su ahorro. Pero para certificar el inicio de la recuperación es preciso saber si se trata de un repunte coyuntural para reponer producto después de haber agotado definitivamente los stocks en el hogar o si realmente se trata de un incremento de su propensión al consumo más estructural gracias a las recientes ganancias de las renta disponible de las familias”.

Los factores fundamentadores de este crecimiento son tres, según la consultora: El primero es que los consumidores han optado por ahorrar en su gasto fuera del hogar permaneciendo más en casa, lo que ha hecho aumentar tanto su necesidad de compra de productos de alimentación como de limpieza para el hogar; el segundo es que el consumidor, al principio de la crisis, optó por ajustar sus compras reduciendo su stock en casa, sin embargo, al irse agotando, se ha visto obligado a reponerlo; y finalmente, la reducción de precios y la proliferación de ofertas es el tercer factor que ha contribuido a que el consumidor haya decidido aprovechar el momento para consumir más o reponer el stock perdido.

Como consecuencia de estos factores ha habido categorías de productos que han presentado comportamientos muy positivos este trimestre. Pasta, arroz, ingredientes para postres o especias se encuentran entre los productos de alimentación más beneficiados por este efecto, mientras que en droguería son los detergentes, lavavajillas, celulosas y desechables del hogar. En perfumería, mientras que algunas categorías de uso más esencial han crecido, como productos capilares, productos corporales, de higiene bucodental y protección femenina, aquellos no tan esenciales como cosméticos, colonias o productos de afeitado se han visto penalizados.