AMDPress.- La Comisión Europea está estudiando la posibilidad de incluir la etiqueta "made in Europe" a todos los productos manufacturados en la UE como fórmula para promocionar la imagen europea, luchar contra las falsificaciones y mejorar la información de los consumidores. Según confirma Arantxa González, portavoz del comisario de Comercio, Pascal Lamy, "estamos explorando varias posibilidades", aunque hasta finales de febrero o principios de marzo no se conocerá el resultado del análisis, en el que se pretende recoger la opinión de la industria y los consumidores al respecto.

Los expertos de la Comisión Europea se encuentran elaborando un informe sobre las ventajas e inconvenientes que tendría la creación de esta etiqueta. Los adeptos a esta idea subrayan que este etiquetado serviría para reforzar el mercado interior y el origen europeo como marca de calidad y garantizaría una mejor información a los consumidores. No obstante, como inconveniente la Comisión estima que podrían surgir costes suplementarios que los sectores afectados podrían no estar de acuerdo en acometer. En cualquier caso, la iniciativa deberá ser compatible con los etiquetados nacionales.

Por el momento, se ha mostrado especial interés por impulsar este proyecto en sectores como el textil y países como Italia. "Desde que Italia está presionando por una marca de origen europea esta idea parece por lo menos válida", explica González.