Aral Digital.- Variedad de alimentos en la dieta de los niños, consumir productos de temporada y cuidar la higiene alimentaria son los tres puntos que recomienda el Comité Científico del Foro Interalimentario ante la llegada de las altas temperaturas, la flexibilidad de horarios, la sed y el calor. Y es que los niños son uno de los colectivos que más acusan estos cambios.

Terminado el período escolar sus rutinas cambian, sus horarios se alteran y su alimentación corre mucho más riesgo de desordenarse, con el peligro que ello puede suponer en esta etapa clave de crecimiento. Por ello, el Foro Interalimentario y sus expertos en nutrición inciden en la importancia de mantener unos hábitos alimentarios saludables en todos los períodos y fomentar rutinas alimenticias.

Guiseppe Russolillo, experto en nutrición del Comité Científico del Foro Interalimentario, sostiene que es clave que, aunque se esté de vacaciones, continuemos planificando menús equilibrados y variados para que los niños no pierdan las costumbres adquiridas durante el curso. De esta forma, recomienda consumir de 2 a 4 veces por semana legumbres, 2 veces al día hortalizas ó 3 piezas de fruta por día.

También se alerta del gran riesgo de deshidratación en los niños durante el verano, aconsejando consumir abundante cantidad de líquidos, incluyéndolos sistemáticamente en su dieta, sin esperar a que tengan sensación de sed. Para los más pequeños se puede hacer en forma de batidos de frutas frescas enriquecidos con yoghourt o leche.

En cuanto a la seguridad alimentaria, como es habitual en verano y debido a las altas temperaturas, es necesario tener especial cuidado con la higiene de los alimentos, procurando mantenerlos en lugares fríos, limpiando los que son crudos con abundante agua fría antes de consumirlos, y evitando el consumo de salsas caseras a base de huevo.