AMDPress.- La crisis del sector de vacuno, iniciada a finales de 2000 y que se ha prolongado hasta 2001, ha sido uno de los principales factores que han incidido en la positiva evolución de la producción de carne de otras especies y, en particular, de los elaborados cárnicos de porcino; aunque si bien esta tendencia al alza se vio ralentizada en la última parte del año a raíz de los brotes de peste porcina clásica. Así lo revela un último informe elaborado por el analista DBK, que cifra en 4.896 millones de euros el valor de la producción del sector español de elaborados cárnicos en 2001, un 10% más que el año anterior, cuando se creció un 12% tras registrar 4.447 millones de euros.

Mientras que en volumen la producción estimada de 2001 se sitúa en 1,04 millones de toneladas, en torno a un 5% por encima de la del año anterior, lo que muestra también la ralentización que en este último ejercicio ha sufrido la positiva evolución iniciada en 2000.

Asimismo, el informe de DBK destaca el importante papel que han tenido las exportaciones en la buena marcha de la producción de elaborados cárnicos. De tal modo que en 2000, las ventas fuera de nuestras fronteras aumentaron un 29,9% respecto a 1999, hasta alcanzar 294 millones de euros.

En cuanto a la estructura de la oferta, a finales de 2001 el sector se encontraba compuesto por 4.198 empresas homologadas, lo que da lugar a un incremento medio anual del 1,4% con respecto a las 4.029 empresas instaladas al cierre de 1998. Respecto al grado de concentración, la cuota de mercado conjunta de las cinco primeras empresas del sector (Campofrío, ElPozo, Casa Tarradellas, Omsa y Casademont) alcanzó el 26% en 2000; mientras que las diez primeras compañías absorbieron el 33% del valor del mercado.