Nueva Pescanova celebró el 27 de junio su Junta General de Socios en Chapela (Redondela), donde se aprobaron las cuentas de la sociedad correspondientes al ejercicio finalizado a 31 de diciembre de 2016, que recogen un beneficio bruto de explotación (Ebitda) de 68 millones de euros, prácticamente el doble que el año anterior, así como una cifra de ventas consolidada que ascendió a 1.060 millones de euros, lo que representa un incremento del 5,2% respecto a 2015.

Entre los principales factores que explican la positiva evolución del Grupo Nueva Pescanova destaca la puesta en marcha en 2016 de un Plan Estratégico hasta 2020 que fija, entre otros retos, cuadriplicar el Ebitda (de 35 millones en 2015 a 139 millones de euros) en cuatro años; una nueva ambición comercial focalizando los esfuerzos en el denominado Big 5 (España, Portugal, Francia, Italia y USA); la optimización de costes; la gestión de los procesos; y la centralización de todas las filiales de la organización en una sola organización vertical.

Además, con la capitalización de la compañía se ha conseguido reducir en 2017 el 35% la deuda restructurada -que equivale a 344 millones de euros a valor nominal y 138 millones de euros a coste amortizado- y fortalecer los recursos propios. El capital social de la empresa después de la ampliación alcanza los 144 millones de euros. Según explicó el presidente del Grupo Nueva Pescanova, Jacobo González-Robatto, "la compañía ha resuelto la delicada situación patrimonial y está avanzando en el camino de la tan esperada normalidad".

Otro de los aspectos decididos por la Junta General de Socios de Nueva Pescanova ha sido el cese de los consejeros de Pescanova S.A. y Gestión de Participaciones Ría de Vigo S.L. en el Consejo de Nueva Pescanova SL, al haber quedado su participación en Nueva Pescanova S.L. reducida del 20% al 1,65% tras la ampliación de capital aprobada el pasado 19 de abril, realizada para fortalecer los recursos propios y asegurar el futuro de la compañía.