El Ministerio de Agricultura prepara un plan de abandono de la producción del vacuno de carne y un nuevo reparto de ayudas basado en criterios más respetuosos con el medio ambiente, dentro de un programa de ordenación del sector que afronte la crisis provocada por la encefalopatía espongiforme bovina (EEB).

El plan de abandono, dirigido a los ganaderos de vacas nodrizas, establece que el Estado compraría durante tres años consecutivos (2002, 2003 y 2004) al mismo precio de compra a ganaderos que reúnan una serie de requisitos. Los productores mayores de 55 años recibirán un importe adicional por la venta de sus derechos, así como aquellos que tuvieran un número de derechos por debajo de un umbral a definir y dispone que al menos el 85% de los derechos comprados por el fondo en una comunidad autónoma serán vendidos en la misma. Otro programa de abandono de la capacidad productiva está dirigido a las instalaciones de cebo, en el que el cese de producción será irrevocable y la compensación sería igual al valor de los activos más un incremento de, como máximo, el 20%.

El sector industrial recibirá préstamos (por un importe máximo de 100 millones de pesetas, siempre que no suponga el 75% de la inversión) para adaptarse a la normativa de gestión de Materiales Especificados de Riesgo (MER) y para las instalaciones de eliminación de estos residuos.