La primera empresa láctea gallega especializada en la fabricación de queso crema, Quescrem, acaba de hacer públicos los resultados del pasado ejercicio 2018, que arrojan un crecimiento del 15% respecto al año anterior y una facturación que por primera vez supera los 13 millones de euros. 3.000 toneladas de queso crema, 60 empleados, tres plantas de producción y más de 50 referencias han hecho posible la consecución de estos resultados.

Quescrem ha encontrado en la diversificación de producto un modeo sostenible para aportar valor a sus consumidores

"La innovación es nuestra seña de identidad, nuestra filosofía de trabajo y la forma en la que entendemos y conducimos el negocio", explica el director general de Quescrem, Carlos López-Mosquera. "Reinvertimos más de un 10% de nuestro beneficio anual en I D i y contamos con un equipo dedicado exclusivamente a la investigación y desarrollo de nuevos productos, que representa el 20% de la plantilla".

"En este sentido", añade López-Mosquera, "contar con un portfolio amplio y diverso ha sido clave en nuestro éxito, ya que gracias a él hemos podido llegar a más mercados y segmentos de clientes. Nos mantenemos en la identificación permanente de necesidades no atendidas, especialmente en el sector profesional y canal Horeca, para satisfacerlas mediante técnicas, productos y enfoques novedosos. La innovación y la diversificación, en definitiva, nos ha permitido mantener crecimientos de doble dígito año tras año".

La compañía ha consolidado en el último año su posición en China y prevé eleva sus ventas en Estados Unidos

Los productos lácteos de Quescrem se exportan en la actualidad a más de 40 países de todo el mundo. Tras haber consolidado su posición en China, su mayor mercado después del nacional, la compañía prevé elevar sus ventas en Estados Unidos un 25% en el próximo ejercicio. "Es un objetivo ambicioso, pero contamos con una gran ventaja en este país y es que la mazada o buttermilk, presente en toda nuestra gama de productos, goza de gran aceptación en Estados Unidos y su potencial nutricional y rendimiento culinario es bien conocido allí", subraya el director general de la quesera lucense.

Revalorización de un subproducto

La utilización de la mazada, un subproducto de la leche con un interesante perfil nutricional y funcional, que antiguamente no se utilizaba y que Quescrem ha convertido en el ingrediente diferencial de sus productos, es un claro ejemplo de cómo la investigación y la innovación pueden contribuir a un aprovechamiento más eficiente de los recursos naturales.

La utilización de mazada se ha convertido en un importante valor diferenciador para la compañía gallega

Este producto lácteo que se obtiene en el proceso de fabricación de la mantequilla, tiene un valor nutricional superior al de la leche y tan solo un 0,7% de materia grasa. Su alto contenido en proteínas y sales minerales le confiere efectos beneficiosos para la salud, y sus características funcionales y organolépicas lo sitúan como una materia prima de enorme potencial en el terrero culinario y gastronómico.

Con este mismo objetivo de valorizar los recursos disponibles y otorgar una nueva vida a los subproductos y residuos, Quescrem participa en el proyecto Bialac, una iniciativa impulsada por Emalcsa y la Universidad de A Coruña que tiene como objetivo desarrollar un bioplástico a partir de suero de leche y de lodo procedente de una depuradora urbana.