Los sectores de producción y suministro de alimentos, muy especialmente los de producción ganadera, elaboración y comercialización de carne y productos cárnicos, han seguido realizando sus actividades durante todo el periodo de confinamiento para mantener abastecida a la población y a los mercados exteriores de forma adecuada con alimentos seguros y de calidad, poniendo a su disposición durante estas semanas cerca de un millón de toneladas de carnes y productos cárnicos.

A pesar del cierre de la restauración y hostelería, el sector ganadero ha reforzado la producción de porcino de capa blanca e ibérico, de ovino y caprino, vacuno, conejo y aves, cumpliendo los máximos estándares de sostenibilidad, bienestar animal y calidad que marca la normativa europea y nacional.

Por su parte, la industria cárnica ha seguido transformando las producciones ganaderas, generando en total unas 130.000 toneladas semanales de carne y unas 20.000 toneladas de productos cárnicos para abastecer las carnicerías y establecimientos de alimentación de pueblos y ciudades.

Las empresas ganaderas y cárnicas han tenido que hacer frente a una demanda sensiblemente superior a la habitual por parte de la distribución, a pesar de los serios problemas que tiene el canal Horeca y la dificultad de las exportaciones. Este sector ha seguido trabajando manteniendo los máximos estándares de calidad y seguridad alimentaria, que marca el Modelo Europeo de Producción, el más estricto y regulado del mundo en cuanto a controles oficiales, auditorías externas y autocontrol de las producciones.